Un sacerdote católico fue asesinado este lunes en la localidad francesa de Saint-Laurent-sur-Sèvre, en el oeste del país. La persona detenida por el hecho sería también el autor del incendio de la catedral de Nantes, hace alrededor de un año.
«Todo mi apoyo a los católicos de nuestro país tras el dramático asesinato de un cura», escribió el ministro del Interior, Gérald Darmanin, en Twitter.