Adolescente de 13 años fue abusada por su propio cuñado en Puerto Rico

Dia uno
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Cuando aún intentaba recuperarse de una violación sufrida tiempo atrás por parte de su padrastro, y quien actualmente está detenido y con condena vigente por tan grave episodio, una adolescente de 13 años se convirtió en víctima de abusos en contra de su integridad sexual. Y es que, al poco tiempo de instalarse en casa de una hermana que vive en Puerto Rico para intentar darle un reinicio a su vida, la menor fue víctima de manoseos por parte de uno de sus cuñados. 

El hombre, de unos 35 años y otra de sus hermanas: de 26, fueron detenidos semanas atrás por la Policía de Misiones luego de la denuncia radicada por la propia pareja del sospechoso, quien descubrió el calvario que había pasado su propia hermana al ver que en el celular de su concubino había imágenes de la menor. 
Además, tras la entrevista en cámara Gesell de la víctima, esta última logró reconstruir con detalles específicos gran parte de los hechos padecidos y los distintos roles que tuvieron los implicados en el hecho.

Según pudo saber El Territorio con fuentes de la investigación, el caso fue denunciado los primeros días de enero, ante la Comisaría de la Mujer de Puerto Rico por una de las hermanas de la menor. En su presentación, la mujer narró que, tras los festejos por el Año Nuevo, al revisar el celular de su pareja, notó que éste guardaba varias fotos semidesnudas de la adolescente. 
Al consultar con su hermana más chica sobre las imágenes, la menor narró lo que le sucedió entre la noche del pasado 31 de diciembre y la madrugada del 1 de enero. 
En ese contexto, le narró que cerca de las 22 horas de ese 31, en un momento dado, otra de sus hermanas que había llegado recientemente a la localidad desde Comandante Andresito para pasar las fiestas le pidió hablar con ella a solas en el baño de la casa.

Allí, siempre desde el relato de la menor, su propia hermana le pidió si podía sacarse fotos semidesnudas y que por esas imágenes recibiría dinero a cambio. Ante esto, sorprendida la adolescente se negoció en un principio, pero tras la insistencia de su familiar mediante supuestas amenazas de que si no accedía podía sufrir represalias, terminó accediendo, aunque sin mostrar su rostro en las fotos. 
Estas imágenes, luego se descubrieron que fueron enviadas al celular del dueño de casa y también cómplice en los abusos.

Manoseos y complicidad

Horas más tarde, ya durante la madrugada y cuando la víctima se fue a acostar a una habitación de la casa, la misma hermana que le había hecho las fotografías se hizo presente en la habitación para dormir a su lado. 
Asustada y con desconfianza, la menor contó que no podía dormir y que un par de minutos más tarde su cuñado -el dueño de casa y pareja de la denunciante- también entró al dormitorio.

Allí, el hombre comenzó a manosear a la adolescente, quien intentó zafarse, aunque en ese momento fue tomada por su hermana que se encontraba en ese momento en la habitación y quien, de alguna manera, oficiaba de cómplice del abusador. 

Por fortuna, la víctima logró escapar en ese momento de la situación. 
Durante la mañana siguiente, fue su hermana quien le había dado refugio desde noviembre pasado cuando llegó desde Puerto Iguazú quien se enteró de lo ocurrido por boca de la propia víctima y tras ver las imágenes que horas antes le habían tomado desnuda a la menor en el celular de su pareja fue quien decidió denunciar los abusos. 

Ante esto, en paralelo a la denuncia policial, la denunciante decidió poner bajo resguardo a su hermana más pequeña en casa de unos tíos. 
Pero tras la denuncia, la declaración en cámara Gesell y los primeros avances en la pesquisa, el Juzgado de Instrucción Uno de Puerto Rico, a cargo del juez Manuel Balanda Gómez, resolvió que se concretara un allanamiento en la casa donde se cree que ocurrieron los hechos. 

Allí, se procedió a la detención del acusado y el secuestro de su teléfono celular para pericias. 
De acuerdo a los voces consultados, se cree que el material que le fue suministrado por su cómplice y también cuñada, llegó mediante Bluetooth, lo que hace suponer a los investigadores que pudo haber sido una estrategia de los implicados para que no queden rastros de envío mediante mensajes de texto o redes sociales. 

Por otro lado, la hermana que habría ejercido como colaboradora en el caso, fue detenida días posteriores, luego de que la Justicia de Puerto Rico solicitara mediante exhorto judicial al Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú. 

Sobre el por qué de su participación en el hecho por parte de la hermana de la víctima, se sospecha que horas antes de Año Nuevo, la mujer habría perdido en el casino una importante suma de dinero que le había dado su esposo en Andresito para compras. Y que en su afán por recuperar una parte de ese monto, bajo la influencia del otro implicado, es donde surgió el tema de la producción de fotos íntimas. Y que al parecer iban a venderse por cerca de 40.000 pesos cada una. 

Imputaciones

Ambos implicados fueron trasladados a una audiencia indagatoria ante el juez, instancia en donde optaron por negarse a declarar. Y en donde además se les notificó de las acusaciones en su contra. 

Es decir: producción y distribución de material de abuso sexual en calidad de coautora para la mujer y producción, distribución y financiación de material de abuso sexual, sumado a abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la situación de conviven preexisten para el hombre y en calidad de autor. 
Cabe resaltar que oportunamente, la defensa de los detenidos presentó respectivos planteos de excarcelación y que fueron denegados por el juez interviniente

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