Alumnos de tercer año del Instituto San Francisco de San Pedro presentaron el programa Construyendo una Escuela Inclusiva, en el que proponen una serie de acciones que tienen como propósito generar conciencia y empatía dentro del ámbito escolar sobre la inclusión para que aquellos niños, niñas y adolescentes con discapacidad cuenten con el acompañamiento y los recursos que le permitan un trayecto de aprendizaje exitoso.
En el municipio son varias las instituciones que diariamente trabajan de manera conjunta en la búsqueda de la inclusión en todos los niveles educativos, con intervenciones positivas pese a los recursos limitados. Por ello, toda propuesta que apunte a reforzar esa valiosa labor resulta necesaria y bienvenida, tal es el caso de este programa.
La iniciativa nació de una propuesta de los alumnos de tercer año, que pudieron ver de cerca las limitaciones que enfrentan las personas con discapacidad en la escuela común y en su vida diaria. El objetivo del programa es concientizar sobre la inclusión en las instituciones educativas y abrir camino a visibilizar dicha problemática.
En este sentido, la profesora de Ciencias Políticas Lorena Mendoza sostuvo que los docentes deben entender que cada alumno aporta experiencias, ritmos, capacidades y necesidades diferentes.
“La inclusión no es sólo una meta institucional, sino una postura pedagógica que reconoce el valor de cada persona y su derecho a participar plenamente en la vida escolar”, consideró en diálogo con El Territorio.
Generar espacios inclusivos implica mucho más que adaptar materiales o modificar estrategias de enseñanza.
“La inclusión nos invita a revisar nuestras prácticas como docentes y a cuestionar lo que damos por sentado, a buscar nuevas formas de enseñar que abracen la diversidad como una riqueza y no como un desafío. La escuela debe ser un lugar que garantice que ninguna persona quede al margen del conocimiento o de la vida escolar”.
Entre algunas acciones que proponen en el proyecto se puede mencionar la adecuación de espacios escolares mediante señalética accesible y recursos que garanticen la autonomía y la seguridad para todos los estudiantes, esto pensando en alumnos con ceguera o incluso quienes presentan dificultades motrices.