Estudiantes del Nacional Buenos Aires y el Carlos Pellegrini iniciaron una toma indefinida en reclamo por la Ley de Financiamiento Universitario. La medida busca visibilizar el ajuste del Gobierno nacional, que impacta en salarios docentes e infraestructura, y se suma a un paro docente convocado para este viernes.
Los estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires y de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini decidieron en asambleas ocupar ambos establecimientos por tiempo indeterminado. La determinación surgió tras debates internos donde participaron numerosos alumnos, quienes buscan que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario.
Según la perspectiva de los estudiantes, la medida es una respuesta directa al ajuste del Gobierno nacional, que afecta los salarios docentes y el mantenimiento de la infraestructura educativa. La protesta comenzó al finalizar el turno vespertino y se desarrolla con la presencia de alumnos en los edificios. Las clases no se interrumpirán completamente, ya que cada alumno puede optar por adherirse o no a la medida. En lugar de la actividad habitual, se organizarán clases públicas.
El presidente del centro de estudiantes del Nacional Buenos Aires, Francisco Pitrola, precisó en diálogo con A24 que la voluntad de la comunidad estudiantil es “visibilizar la crisis y defender la educación pública”. Indicó que cada jornada evaluarán en asambleas si la ocupación continúa.
El reclamo central apunta a que el Gobierno nacional cumpla la ley que el Congreso votó y promulgó en octubre de 2025. Esta norma establece pautas para el financiamiento de las universidades y sus instituciones dependientes. Sin embargo, la ley está judicializada y su aplicación se suspendió a la espera de una definición sobre las partidas presupuestarias. El Poder Ejecutivo apeló los fallos iniciales que ordenaban la puesta en marcha de los artículos vinculados a la recomposición salarial y al financiamiento. Por otra parte, el oficialismo promueve un nuevo proyecto legislativo que condiciona las actualizaciones presupuestarias a que la inflación anual supere el 14,3%.
Contexto de conflicto educativo
La toma de los colegios preuniversitarios se inscribe en un contexto de conflicto por los recursos destinados a la educación superior. En paralelo a la protesta estudiantil, la Federación de Docentes de las Universidades (Fedun) anunció un paro total de actividades por veinticuatro horas para este viernes. La consigna es exigir la convocatoria urgente a paritarias y la recomposición salarial. La organización señaló en un comunicado: “Reclamamos la urgente convocatoria a paritarias, la recomposición salarial y el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario”. Esta medida se suma a las de otros sindicatos de docentes universitarios, Conadu y Conadu Histórica.
La medida de fuerza de los docentes se agrega a una serie de movilizaciones y jornadas de clases públicas que se impulsaron desde 2024 en todo el país. El gremio sostiene que los salarios perdieron un 52,1 % de poder adquisitivo desde la llegada del presidente Javier Milei a la Casa Rosada y denuncia que el atraso impacta de manera directa en la calidad educativa y en la permanencia del cuerpo docente en el sector público.
Pitrola afirmó en A24 que “los profesores del Nacional Buenos Aires están cobrando un 30 % menos que los docentes de las escuelas de la Ciudad”. Según el dirigente estudiantil, esta situación representa un perjuicio estructural y evidencia “un claro ataque directo a las universidades”. Sostuvo también que “históricamente, los docentes de los colegios preuniversitarios ganaban un 30 % más que sus pares de la ciudad”. Consideró que la reversión de esta relación salarial se produce en el marco de una política que busca “deteriorar la educación pública para eventualmente arancelarla”.
Visibilizar la crisis
En la entrevista concedida a A24, Pitrola explicó que la ocupación de los establecimientos tiene carácter “indeterminado”. Sin embargo, la continuidad de la medida se evaluará de manera cotidiana en asambleas abiertas a toda la comunidad educativa. “La idea es visibilizar, la idea es informar a la sociedad lo que está pasando en el colegio, porque es realmente muy grave”, expresó el presidente del centro de estudiantes. Aseguró que “la situación es límite” y que “los profesores se están yendo al sector privado, dejando la labor de la enseñanza pública”.
Desde la perspectiva de los alumnos, el deterioro de los salarios y la falta de mantenimiento edilicio son síntomas de una crisis más profunda que afecta a toda la Universidad de Buenos Aires (UBA) y al sistema universitario nacional. En este sentido, la movilización estudiantil se articula con las acciones de los gremios docentes y no docentes. Estos últimos organizaron este martes clases públicas frente al Palacio de Tribunales para exigir una definición de la Corte Suprema sobre la ley.
El conflicto por el financiamiento universitario no es nuevo. Desde 2024, estudiantes y trabajadores encabezaron al menos cuatro movilizaciones federales y numerosas jornadas de protesta. La promulgación de la ley en octubre de 2025 no destrabó la situación, ya que su implementación quedó supeditada a la asignación de fondos en el Presupuesto. Mientras tanto, el Gobierno envió al Congreso una nueva iniciativa que no contempla una recomposición por lo ocurrido en 2024 y 2025