Un salario mínimo de 100 mil pesos, todos los trabajadores en planta permanente y triplicar el presupuesto educativo son algunas de las propuestas con las que los precandidatos a diputados nacionales del Nuevo Mas Manuela Castañeira y Federico Winokur buscarán el apoyo de los votantes para superar el piso electoral que imponen las PASO y ganar terreno con respecto al FIT Unidad, al que consideran una «versión empobrecida de la izquierda».
En una entrevista con Télam, Castañeira -quien compite en la provincia de Buenos Aires- y Winokur -que dará pelea en CABA- reivindicaron varias de las históricas banderas de la izquierda y marcaron como prioridad darle un espacio laboral formal a los jóvenes, terminar con los «contratos basura» y lograr un «salario mínimo, vital y móvil de $100 mil, indexado por inflación», todo apoyado en propuestas parlamentarias que llevarán al Congreso, en caso de consagrarse candidatos y poder disputar los comicios del 14 de noviembre próximo.
«Creemos que hay recursos económicos para elevar el piso salarial de los trabajadores de Argentina; hay que hacer una reforma impositiva que le saque recursos a los que más tienen para trasladarlo a la masa salarial porque la pandemia aumentó mucho la desigualdad», declaró Castañeira, socióloga, de 36 años, y quien en 2019 fue candidata a presidenta por su espacio.
Winokur, con 28 años, es actualmente el precandidato más joven y, quizá por eso, la salida laboral de sus pares generacionales es una de sus principales preocupaciones.
«Es muy difícil construir un futuro; todos los trabajos que consigue la juventud son trabajos precarios; se contrata todo por medio de empresas tercerizadas, si trabajas en el Estado te contratan como monotributista y el ejemplo más grande que hay de precarización en la juventud son las empresas de reparto por aplicación», explicó.
La idea, dijo, es avanzar con «una legislación más general que acabe con toda la estafa que encubre la precarización laboral, tanto las tercerizaciones como los contratos basura, y que todo trabajador esté en planta permanente».

Para el precandidato, la muestra más clara de la precarización es la que viven los repartidores, especialmente aquellos contratos por aplicaciones online, una situación que el Nuevo Mas buscará atender con proyectos desde la Cámara de Diputados.
«La pandemia de coronavirus fragmentó muchísimas cuestiones en la sociedad y ahora hay una búsqueda por lo colectivo, por el intercambio, la vuelta a lo social; no hay futuro sin eso», postuló Castañeira y consideró necesario un debate serio que haga que «caigan las caretas» de gran parte de la dirigencia.
Evaluó que hasta ahora sólo hay discusiones «vacías», llenas de «chicanas y falsos ejes» de debate y advirtió que «la sociedad tiene derecho a hacer preguntas y a decidir plenamente informada».
«Hay un montón de personajes que se presentan como la gran alternativa estando en la política hace décadas, gobernando para los patrones y los empresarios», apuntó.