Por segunda noche consecutiva, manifestantes de Belfast y poblaciones vecinas de de Irlanda del Norte protagonizaron disturbios en protesta por el apuñalamiento de una persona a manos de un inmigrante sudanés que está detenido.
Según medios británicos e irlandeses, la policía utilizó cañones hidrantes para dispersar a manifestantes en Sandyknowes, en las afuera de Belfast, después de que unas 200 personas lanzaron piedras y botellas contra la policía.