Creció la morosidad en Argentina y casi 900 mil personas ya tienen deudas en manos de empresas de cobranza

Dia uno
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El deterioro en la capacidad de pago de los hogares se profundizó durante el último año. En julio, 882.173 personas registraban obligaciones que habían sido transferidas a empresas dedicadas al recupero de créditos. A la vez, el BCRA informó que la mora de los préstamos a las familias alcanzó el 12,9%.

La creciente dificultad de los argentinos para cumplir con sus compromisos financieros comenzó a reflejarse con mayor intensidad en otro indicador: la cantidad de deudas que bancos, billeteras virtuales y otros acreedores derivaron o transfirieron a empresas especializadas en cobranzas. En julio, 882.173 personas tenían al menos una obligación en manos de este tipo de entidades, una cifra que viene aumentando desde mediados de 2025.

El dato surge de un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), elaborado a partir de información del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Estas compañías adquieren generalmente carteras de créditos con dificultades de recupero a valores inferiores al monto originalmente adeudado y luego intentan cobrar esas obligaciones directamente a las personas.

Actualmente, 11 entidades, entre empresas de cobranza, fideicomisos y fondos de inversión, concentran estas carteras. De acuerdo con el relevamiento, reúnen el 9,6% de las líneas crediticias que presentan mora, aunque representan solamente el 3,6% del dinero total adeudado en esa condición. A su vez, alrededor del 15% de las personas que registran atrasos tienen alguna obligación con estas empresas.

El crecimiento de esta actividad ocurre en un escenario de fuerte aumento de la irregularidad crediticia. El último Informe sobre Bancos del BCRA, correspondiente a julio de 2026, indicó que la mora del financiamiento a las familias llegó al 12,9%, mientras que para las empresas fue del 3,6%. Un año antes, en julio de 2025, la irregularidad de los préstamos destinados a familias se ubicaba en el 5,6%.

Más de 1,7 millones de personas se sumaron a los niveles más graves de mora

Los datos muestran además un desplazamiento de los deudores hacia situaciones de incumplimiento cada vez más prolongadas. En los últimos doce meses disminuyó en 887.010 la cantidad de personas sin atrasos, mientras que también se redujo el número de quienes acumulaban demoras de hasta seis meses.

La evolución fue inversa entre quienes llevan más tiempo sin poder regularizar sus compromisos. Los deudores con atrasos de entre seis meses y un año crecieron en 536.899 personas, mientras que aquellos que superaron el año de mora aumentaron en 1.298.950.

En términos porcentuales, la cantidad de personas con deudas atrasadas entre seis meses y un año aumentó 63% interanual, mientras que entre quienes acumulan más de doce meses de incumplimiento el incremento fue del 60%. De esta manera, las situaciones consideradas más graves de morosidad incorporaron alrededor de 1,7 millones de deudores adicionales en un año.

Otro dato del relevamiento expone que no necesariamente se trata de compromisos de gran magnitud. La mitad de las personas consideradas dentro de la categoría de deudores “irrecuperables” acumula obligaciones por $77.900 o menos, sumando todas sus deudas.

El monto mediano cambia según el nivel de incumplimiento. Entre quienes están al día se ubica en $128.000; asciende a $220.700 para aquellos con entre uno y tres meses de atraso y llega a $203.000 para las personas con una demora de tres a seis meses. Para quienes llevan entre seis meses y un año sin regularizar su situación, la mediana alcanza los $193.500.

Los jóvenes presentan los mayores niveles de morosidad

La edad también muestra diferencias significativas. En julio, el 38,1% de los deudores de entre 15 y 29 años tenía al menos una obligación en mora, la proporción más elevada entre los distintos grupos etarios analizados.

Entre las personas de 30 a 44 años, el porcentaje alcanzó el 31,73%, mientras que para el segmento de 45 a 59 años fue del 23,05%. La incidencia descendió al 16,77% entre quienes tienen entre 60 y 74 años y al 14,47% entre los mayores de 75.

Sin embargo, el deterioro fue generalizado durante el último año. La cantidad de morosos creció 46,9% entre los jóvenes de 15 a 29 años; 43,1% en la franja de 30 a 44; otro 46,9% entre quienes tienen entre 45 y 59 años; y 44% en el segmento de 60 a 74. Incluso entre las personas de 75 años o más se produjo un incremento del 28,9%.

Los números reflejan así una combinación de mayor cantidad de personas endeudadas con dificultades para pagar y atrasos cada vez más prolongados, en un contexto en el que la mora de los hogares más que duplicó el nivel registrado un año atrás en el sistema bancario

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