Créditos hipotecarios: las familias necesitan ingresos por $3,4 millones para comprar una vivienda de USD 80.000

Dia uno
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El Gobierno nacional lanzó un nuevo esquema de financiamiento que utiliza fondos de la Anses para reactivar los préstamos para la vivienda. Para acceder al monto de referencia, una pareja debe sumar ingresos netos que superen las cuatro cuotas iniciales.

El trabajador que sueña con la casa propia enfrenta un nuevo escenario financiero. El Gobierno nacional puso en marcha un esquema que busca reactivar el crédito hipotecario y, en paralelo, difundió una simulación oficial que detalla los requisitos reales para acceder a la compra de una vivienda. El Ministerio de Economía tomó como referencia un préstamo equivalente a unos USD 80.000 y calculó que el solicitante o grupo familiar debe acreditar un ingreso neto mensual de $3.460.391 para poder calificar.

La clave de este sistema radica en la relación cuota-ingreso, que se estableció en un 25%. De esta manera, el pago mensual de la deuda no puede superar la cuarta parte de los ingresos declarados por los interesados. El ministro de Economía, Luis Caputo, graficó la situación de los asalariados durante la presentación del programa: “una pareja cuyos dos integrantes ganen, cada uno, alrededor de $1,7 millones de bolsillo” podría calificar para un préstamo de ese monto.

El ejercicio oficial partió de una propiedad valuada en USD 106.667. Bajo este esquema, el crédito cubre el 75% del valor total del inmueble, lo que equivale a $120.920.000, mientras que el comprador debe aportar el 25% restante por su cuenta junto con los gastos de la operación. Para el cálculo de la cuota, la cartera económica utilizó un plazo de 25 años y una tasa de UVA + 7 por ciento. Con esas variables, el primer pago mensual que debe afrontar el tomador asciende a $865.098, un monto inicial que se actualizará a lo largo del contrato porque el capital se ajusta por inflación.

Fondos de Anses y límites para los bancos

El plan detrás de este anuncio se denomina “Programa de licitación de Plazos Fijos con destino a crédito hipotecario” y prevé un cupo total de $2 billones. El mecanismo consiste en licitar entre las entidades bancarias los fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses. Estos recursos se colocarán a plazo fijo en pesos ajustados por UVA con el objetivo de que los bancos los transformen de forma exclusiva en créditos para la adquisición, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.

Las entidades financieras que participen de las licitaciones tendrán obligaciones estrictas. Una vez que se constituyan los depósitos, los bancos contarán con un plazo máximo de “90 días corridos para volcar esos recursos a préstamos hipotecarios”. Asimismo, el programa oficial impone topes para cuidar al tomador del crédito: ninguna entidad podrá cobrar una tasa de interés que supere el techo de “UVA + 7,50%”.

Finalmente, las condiciones generales de la línea determinan que el plazo mínimo de devolución para los beneficiarios será de 15 años, mientras que el monto máximo que podrá recibir cada solicitante tendrá un tope equivalente a “150.000 UVA”. Con este marco regulatorio, el sector financiero deberá adecuar sus propuestas para que los trabajadores puedan empezar a proyectar el acceso al techo propio.

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