El caso del asesinato de Jorge Daniel Acuña, conductor de Uber de 52 años, dio un nuevo un giro significativo con la confirmación de que las balas utilizadas son de calibre 9mm, el mismo que emplean las fuerzas de seguridad. Este hallazgo puso el foco en un agente policial de 26 años, actualmente detenido y pasado a disponibilidad, como principal sospechoso del crimen.
Acuña desapareció durante cinco días antes de que su cuerpo fuera hallado oculto entre ramas a la vera del By Pass en Posadas. La investigación, que involucró tecnología avanzada como drones térmicos y análisis de cámaras de seguridad, llevó al descubrimiento del vehículo de la víctima con evidencias de impactos de bala y manchas de sangre.

Las autoridades confirmaron que la bala alojada en el cuerpo de Acuña es de calibre 9mm, coincidiendo con el armamento utilizado por las fuerzas de seguridad. Este dato es crucial para la investigación, ya que el único detenido es un joven agente policial de 26 años.

El juez de instrucción 1, Marcelo Cardozo, espera los resultados del peritaje del arma reglamentaria del sospechoso y el análisis de su teléfono celular. Estos elementos son considerados clave para esclarecer completamente el caso, aunque el móvil del crimen aún permanece sin determinar.
La policía llevó a cabo dos allanamientos que resultaron en la detención del sospechoso y el posterior hallazgo del cuerpo de Acuña. El cadáver presentaba orificios en la espalda, presumiblemente de impactos de bala.
Mientras la investigación avanza, las autoridades confían en que el caso está cerca de resolverse. Sin embargo, aún quedan interrogantes por responder, especialmente en cuanto al móvil del asesinato.