La arquera del seleccionado argentino de hockey, Cristina Cosentino, se convirtió en la figura indiscutida que le dio el título del Mundial a Las Leonas. En una definición para el infarto ante Países Bajos, la guardameta contuvo tres penales australianos y coronó una campaña sobresaliente para que el conjunto nacional levante la copa una vez más.
Cosentino, que actualmente defiende los colores de Banco Nación, tiene 28 años y consolidó una carrera marcada por la templanza en los momentos de mayor tensión. Tras consagrarse campeona del mundo, la arquera se mostró emocionada por el logro grupal: “Muy feliz, me pone feliz por las chicas”.
La preparación para una instancia tan decisiva como los penales australianos suele combinar el análisis táctico con la intuición pura. Al respecto, la arquera detalló cómo vivió la previa del choque contra las neerlandesas: “Un poco estudiamos los penales; los había visto, pero los siento en el momento”. Asimismo, la jugadora reconoció que el análisis previo no fue determinante a la hora de la verdad: “Lo vi, pero no con tantos detalles”.
El camino de la actual campeona del mundo en el hockey sobre césped tuvo un inicio atípico. En sus comienzos, Cosentino jugaba como delantera en Belgrano Athletic, antes de tomar la decisión de mudarse a los tres palos. En 2016 se incorporó a Banco Nación y, dos años más tarde, recibió su primera convocatoria para vestir la camiseta del seleccionado mayor, donde construyó una reputación implacable como especialista en definiciones de alta presión.
Esta capacidad para agigantarse en los momentos límite ya se había puesto a prueba en los Juegos Olímpicos de París 2024, cuando atajó cuatro penales frente a Alemania en los cuartos de final y luego brilló en el partido por la medalla de bronce contra Bélgica. En este Mundial, la arquera venía de ser clave en la semifinal ante Australia, donde mantuvo el arco en cero para asegurar el triunfo por 1-0, antes de desatar el festejo definitivo frente al combinado naranja.