Uno de los animales que han sido estigmatizados y etiquetados como peligrosos, aunque no lo sean, son las arañas. Estos seres vivos mal llamados “insectos” tienen un papel crucial en el equilibro de la naturaleza que hoy te vamos a revelar, además de compartirte la verdad detrás de los mitos que se le han creado, así que presta mucha atención. Después de conocer su importancia, no volverás a verlos igual.
¿Qué son las arañas en realidad?
De acuerdo con la revista científica National Geographic, las arañas son un conjunto de animales artrópodos (pies articulados) muy abundante en todo el mundo y del que se conocen aproximadamente 45, 000 especies diferentes.
¿Por qué las arañas no son insectos?
Las arañas no son insectos debido a varias diferencias en sus características físicas y biológicas. Aquí hay algunas razones principales que debemos considerar:
Alas: Muchas especies de insectos tienen alas, mientras que las arañas no tienen alas.
Mandíbula: Los insectos tienen mandíbulas con las que pueden masticar, mientras que las arañas tienen quelíceros con los que sujetan la comida y pueden inyectar veneno en algunas especies.
Ojos: Los insectos tienen ojos compuestos, mientras que las arañas tienen ojos simples, que pueden ir desde un par hasta cuatro pares.
Estas diferencias en las alas, mandíbulas y ojos son algunas de las características distintivas que separan a las arañas de los insectos. Las arañas pertenecen a la clase taxonómica de los arácnidos, que también incluye a los escorpiones y a las garrapatas.
Derribando los mitos sobre las arañas
Las arañas son criaturas fascinantes que han sido objeto de mitos y leyendas durante siglos. Estos mitos han contribuido a la fobia a las arañas, que afecta a un porcentaje significativo de la población.
Uno de los mitos más comunes sobre las arañas es que se meten en la boca de las personas mientras duermen. Sin embargo, esto es completamente falso. Las arañas no son lo suficientemente grandes como para caber en la boca de un humano adulto, y tampoco tienen ningún interés en hacerlo.

Otro mito común es que las arañas ponen huevos dentro de la carne o la comida de las personas. Esto tampoco es cierto. Las arañas ponen sus huevos en capullos, que suelen colocar en lugares seguros como debajo de las rocas o en las grietas de las paredes.
Por último, algunos mitos afirman que las arañas pueden colarse en las casas por los desagües. Esto es posible en algunos casos, pero es muy poco probable. Las arañas prefieren entrar en las casas a través de puertas, ventanas o grietas.
El experto en arañas Rod Crawford afirma que gran parte de lo que se dice sobre las arañas es falso. Las arañas no son insectos, sino arácnidos, que pertenecen a una clase completamente distinta. También son criaturas muy beneficiosas para el medio ambiente, ya que ayudan a controlar las poblaciones de insectos.
Crawford afirma que si todas las arañas desaparecieran, sería una catástrofe ecológica. Las arañas son responsables de mantener a raya a cientos de miles de insectos, incluyendo plagas agrícolas.
Para superar la fobia a las arañas, es importante corregir los mitos que la rodean. Las arañas no son criaturas peligrosas y, de hecho, son beneficiosas para el medio ambiente.
Algunas curiosidades sobre las arañas
-Las arañas son las únicas criaturas que producen su propia seda.
-La seda de araña es una de las fibras más fuertes del mundo.
-Las arañas comen insectos, pero también pueden comer otros animales, como pájaros pequeños o lagartijas.
-Algunas arañas, como la araña viuda negra, tienen un veneno que puede ser mortal para los humanos. Sin embargo, la mayoría de las arañas tienen un veneno que es relativamente inofensivo.