Una vocera de la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, adelantó este miércoles que el Gobierno de ese país espera que el primer centro de migrantes solicitantes de asilo de Centroamérica esté en funcionamiento antes del domingo en Guatemala, día en que la representante de la Casa Blanca llegará al país en el primer viaje al extranjero desde que asumió el cargo.
La decisión de abrir la primera de las instalaciones que albergará la región centroamericana se adoptó en una reunión bilateral telemática entre la propia Harris y el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, que se volverán a reunir personalmente para abordar, entre otros asuntos, la crisis migratoria.
Por el momento no se conocen más detalles sobre estos centros, solo que ofrecerán asistencia a los migrantes en sus países de origen, informó la agencia de noticias Europa Press.
Desde Washington también se confirmó que aumentarán el número de funcionarios de seguridad fronteriza en la región.
Está previsto que Harris visite a Guatemala entre el domingo y el lunes próximos, para posteriormente trasladarse a México. En ambas naciones se reunirá con autoridades.
Harris ya mantuvo reuniones remotas con Giammattei y el presidente de México, Andrés López Obrador.
El enfoque con el que la vicepresidenta viaja a la región se basa en «abordar los factores centrales de la migración y dar a las personas la esperanza de una vida mejor» en sus países, sin tener que viajar hasta Estados Unidos arriesgando sus vidas, explicó la vocera Symone Sanders.
Este será el primer viaje oficial al extranjero de la vicepresidenta desde que accedió al cargo, y, tal y como adelantó Sanders, tratará de profundizar «la asociación estratégica y la relación bilateral» de EEUU con Guatemala y México.
El martes, el jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, se reunió en Costa Rica para tratar con los países centroamericanos el espinoso tema de los migrantes y refugiados que llegan a EEUU.
«La gente no debe hacer este peligroso viaje a nuestra frontera”, dijo Blinken
“Demasiados jóvenes de la región anhelan desesperadamente una vida mejor, por lo que lo arriesgan todo para emprender un viaje muy peligroso hacia el norte”, reconoció Blinken en la capital costarricense.
Sin embargo, “la gente muere en el camino, se enfrenta a la violencia, y los que llegan a nuestra frontera son rechazados porque la frontera no está abierta”, advirtió, según la agencia AFP.
“Estados Unidos lo dijo claramente, y lo diré nuevamente: la gente no debe hacer este peligroso viaje a nuestra frontera”, subrayó el funcionario, aunque admitió que “decir ‘no vengan’ puede no ser suficiente”.
Blinken también se reunió en San José con el canciller de México, Marcelo Ebrard, para conversar sobre el tema de la migración.
“Encontré a un secretario de Estado cordial, interesado en escuchar los planteamientos de México”, dijo Ebrard en Twitter.