Sobre la calzada de la avenida Callao quienes más caminaban esta tarde son los vendedores de bebidas frías, más requeridos que los que venden pañuelos verdes, y los artesanos que comercializan distintos productos con emblemas y consignas a favor de la legalización del aborto.
Con más 30 grados de temperatura, en un jueves soleado, miles de manifestantes que se acercan al Congreso para apoyar el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo buscan refugio en la sombra de las fachadas de los edificios o en los gazebos de las distintas organizaciones que participan de la movilización.
Las organizaciones sociales, sindicales y políticas que acompañan la iniciativa para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo montaron carpas y gazebos sobre la Avenida Callao desde Corrientes hasta Rivadavia, y sobre la Avenida Rivadavia desde Callao hasta Paraná.
En esos puestos, militantes de agrupaciones distribuyen información sobre distintos métodos anticonceptivos, folletos con datos de contacto de equipos de voluntarias que asesoran sobre acceso a salud sexual, y también sobre distintos programas sociales y sanitarios.

Con el correr de la tarde grupos de amigas, familias y parejas comienzan a concentrarse a la espera de la votación, que se cree será alrededor de las dos de la madrugada, mientras que muchas personas colman los bares y cafeterías de la zona buscando bebidas frías y ambientes climatizados.
Gabriela, una docente de 42 años de la localidad matancera de Lomas del Mirador llegó junto a sus hijas de 16 y 14, y le contó a Télam: «En 2018 las nenas me pidieron venir, pero yo no me animé a traerlas porque eran muy chicas, lo vimos juntas por la tele y nos arrepentimos de no haber estado, así que hoy me trajeron ellas».
«Vinimos temprano en parte por la ansiedad y en parte porque no podemos quedarnos hasta mañana acá, el calor está pegando fuerte pero igual es una fiesta», completó.

Martín de 25 años, vendedor de pañuelos, además del verde por el aborto legal, ofrece el violeta contra la violencia de género, el naranja por la separación entre la iglesia y el estado, el azul del autismo, el rosa por el respeto a los animales, el amarillo de los libertarios y muchos otros.
«Se nota que de a poco va llegando la gente, pero el calor no ayuda porque el que tiene un peso se lo gasta en la bebida fresca», aseguró a esta agencia.
«La vez anterior – en 2018, cuando se votó afirmativamente el aborto en Diputados- casi se nos acaban los pañuelos, por eso para esta vez trajimos muchos más y esperamos que cuando baje el sol más gente se arrime», añadió.

Mientras, un grupo de mujeres vestidas totalmente de negro, con sombreros en punta y pañuelos verdes y naranjas, avanzaba detrás de una bandera negra con la silueta de una mujer montando una escoba voladora y la leyenda «brujas en resistencia»; algunas de ellas llevaban carteles con el mensajes: «Somos las nietas de las brujas que no pudieron quemar».
Gisela, una animadora infantil del partido bonaerense de San Martin que fue al Congreso con una amiga a ofrecer servicio de maquillaje a las manifestantes, compartió con Télam que «con el calor muches chiques se están sacando mucha ropa, entonces además del glitter verde o violeta que es lo que más sale con las chicas, también estamos ofreciendo hacer algunas pintadas en los torsos y para nuestra sorpresa ya se animaron varios varones».
Y una murga de más de un centenar de jóvenes vestidas de verde y violeta marchó por Callao desde Sarmiento hasta Rivadavia enarbolando pañuelos y pintando el cielo con decenas de bengalas de humo con los mismos colores.
Representantes de organizaciones feministas como Las Rojas, Mala Junta, Pan y Rosas, y de partidos políticos y agrupaciones como el MST, Partido Obrero, La Cámpora, Nuevo Encuentro hicieron vigilia desde anoche, pero reforzaron su presencia esta mañana y desde el mediodía las inmediaciones del Congreso se vieron colmadas de pañuelos verdes.
Las integrantes de las agrupaciones llegaron con bombos y redoblantes y grupos de jóvenes independientes acompañaban la jornada pintándose los rostros con glitter y pintura verde a la espera de la votación que se prevé será durante la madrugada del viernes.
El calor es el gran protagonista de la jornada, y para sobrellevar estas altas temperaturas se distribuye agua en los puntos de hidratación, mientras algunas siguen atentas al debate en el recinto y otras elevan cánticos a favor del aborto.
En los distintos stand de agrupaciones, partidos políticos y sindicatos, se destaca el pedido de urgencia del aborto legal.
En el stand de los docentes de UTE se montó un pizarrón para que los manifestantes pongan su opinión sobre «Por qué los docentes exigimos el aborto legal».
«Porque quiero que mis pibxs tengan el derecho a decidir» y «Porque quiero un mundo donde todos los niños sean fruto del amor», fueron algunas de las propuestas.
Integrantes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito se ubicaron debajo del escenario montado para la ocasión y seguían de cerca el debate de cara a una de las pantallas.
«Vivimos muy emocionadas este momento, quienes nos representan tienen una nueva oportunidad. Dejamos un techo alto en cuanto a información y argumentos en 2018, y por eso retomamos no solo con nuestra fuerza organizada sino porque vemos que hay una voluntad política de que se apruebe la ley», manifestó Sandra Hoyos, de la Campaña.
La dirigente consideró que la agenda sobre el aborto «pudo abrirse paso en un contexto de pandemia para que se pueda dar el debate y esperamos que sea ley».
En tanto, Florencia Salomé, evaluó que «serán sesiones maratónicas como lo fue en 2018, como suelen ocurrir con leyes como estas que tienen gran consenso social».
«Nos vamos a quedar para garantizar la seguridad», agregó y aseguró que no responden «ataques antiderechos; solo esperamos que se de la sanción».
Julia Martino, integrante histórica de la Campaña por el aborto legal, consideró «muy emocionante» esta jornada al tiempo que sostuvo que «es muy importante que el Ejecutivo presente su propio proyecto, porque si bien el de la campaña es muy importante, el del Ejecutivo tracciona más votos».
También se hicieron presentes integrantes de barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Santa Fe para apoyar la iniciativa que según manifestaron deja atrás «el aborto clandestino», mientras que desde la Coordinadora Sin Fronteras del Fútbol Feminista reclaman «el derecho a decidir sobre los cuerpos».
FUENTE: TELAM