A casi dos años del hecho, la investigación sigue sin respuestas sobre el paradero de Loan. La acusación apunta a una sustracción planificada y a maniobras posteriores para encubrir lo ocurrido.
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La reciente aparición con vida de una nena en Córdoba volvió a poner en agenda otros casos que aún no tienen resolución. Entre ellos, la desaparición de Loan Danilo Peña en Corrientes, que ya lleva más de 600 días sin certezas y con una causa judicial que comienza a encaminarse hacia el juicio oral.
En ese marco, la fiscalía federal presentó una síntesis de acusación que reconstruye, según su hipótesis, cómo fue la sustracción del niño y el posterior encubrimiento. El expediente, que involucra a 17 imputados, describe un entramado de acciones coordinadas y contradicciones que dificultaron la investigación desde el inicio.
Loan desapareció el 13 de junio de 2024 en el paraje Algarrobal, cerca de 9 de Julio, durante un almuerzo familiar en la casa de su abuela. Desde entonces, no se volvió a tener información certera sobre su paradero.
Según la fiscalía, el niño fue apartado del cuidado de su padre durante la sobremesa, cuando un grupo de adultos lo llevó junto a otros menores hacia un naranjal cercano, con la excusa de buscar frutas. En ese contexto, sostienen los investigadores, se produjo la sustracción.
Los testimonios de los niños presentes indican que Loan fue visto por última vez mientras jugaba en el lugar, aunque los relatos difieren en detalles. Algunos mencionaron que se quedó cerca de los adultos, otros que se alejó en dirección a la casa. Incluso hubo versiones sobre la presencia de un arma, aunque sin coincidencias claras.
En paralelo, el análisis de las comunicaciones telefónicas reveló una intensa actividad entre varios de los imputados durante las horas clave. Llamadas prolongadas, mensajes sin explicación y movimientos que no coinciden con los relatos aportados forman parte de los indicios que refuerzan la hipótesis fiscal.
Para los investigadores, tras la sustracción el niño habría sido retirado del lugar y ocultado, posiblemente en un vehículo perteneciente a dos de los acusados. La aparición, al día siguiente, de uno de sus botines en un lodazal es considerada una maniobra para simular un extravío.
La causa tiene dos líneas principales. Por un lado, los acusados por la desaparición del menor; por otro, un grupo señalado por entorpecer la investigación mediante maniobras como manipulación de testigos, retención de personas y construcción de hipótesis falsas.
Entre los imputados también figura un comisario, acusado de haber intervenido de manera irregular en los primeros momentos del caso, alterando registros y facilitando la manipulación de pruebas.
Las declaraciones de los acusados presentan inconsistencias, cambios de versión y vacíos que, según la fiscalía, refuerzan la sospecha de una acción coordinada. Algunos admitieron haber estado en el naranjal, pero difieren sobre los tiempos, las actividades y el momento en que dejaron de ver al niño.
A pesar de los avances en la investigación y la presión de la familia para acelerar los tiempos, el juicio oral todavía no tiene fecha definida. Mientras tanto, el caso continúa sin respuestas concretas sobre qué ocurrió con Loan.