Las ventas en supermercados y autoservicios mayoristas volvieron a mostrar señales de debilidad durante marzo y cerraron el primer trimestre del año con resultados negativos en términos reales. Aunque la facturación nominal continuó creciendo impulsada por la inflación, los indicadores del consumo cotidiano reflejaron un escenario de estancamiento que contrasta con otros sectores de la economía destacados por el Gobierno nacional.
Las ventas en supermercados y mayoristas registraron nuevas caídas durante marzo y consolidaron un primer trimestre negativo para el consumo masivo, según datos difundidos por el INDEC. A pesar de la desaceleración de la inflación y de algunos indicadores económicos positivos exhibidos por el Gobierno nacional, el consumo cotidiano continúa mostrando señales de debilidad.
De acuerdo con la Encuesta de Supermercados publicada por el organismo estadístico, las ventas totales a precios constantes —es decir, descontando el efecto inflacionario— cayeron 5,1% interanual en marzo. Además, el acumulado entre enero y marzo mostró una baja de 3,1% frente al mismo período de 2025.
En la comparación mensual desestacionalizada, el indicador permaneció sin variaciones respecto de febrero.
En términos nominales y corrientes, las ventas totales en supermercados alcanzaron los $2,46 billones durante marzo, lo que representó una suba interanual de 20,5%. Sin embargo, ese incremento quedó por debajo de la variación de precios implícitos del sector, que fue de 26,9%, motivo por el cual el resultado final reflejó una caída en términos reales.