La historia del nene argentino Lucas Gamez, de 8 años, es una de las más tristes de la tragedia que sacudió a Venezuela con el doble terremoto que causó más de 4500 víctimas el 24 de junio.
Guillermo Arana Leyton, uno de los rescatistas argentinos del grupo Fenix Unit, contó que el niño falleció “abrazado a sus abuelos” y en esa posición fue hallado entre los escombros del edificio Miramar derrumbado en La Guaira, la zona más devastada por los sismos.