La Selección de Misiones de Handball nos representó de la mejor manera en el Torneo Argentino de Selecciones que se disputó en Mendoza. Los chicos de entre 12 a 14 años ascendieron a la categoría A, a pesar de caer en la final ante Chubut por penales. Anoche los jugadores llegaron a la tierra colorada y los que son oriundos de Jardín América fueron recibidos por todos los seres queridos en una emotiva caravana.
El recibimiento se concretó anoche y fue a pura emoción. Los adolescentes que en su gran mayoría hasta son compañeros de curso y junto a su entrenador, llevaron alto nuestra bandera en Mendoza.
Al llegar a Jardín América, el plantel se subió a un camión de bomberos y fueron llevados desde la Terminal de Ómnibus hasta el centro de la ciudad jardinense.
Juan Imbarrato, entrenador de los chicos, emocionado dialogó con El Territorio. El DT comentó que «el compañerismo de los chicos fue fundamental, con un viaje muy largo desde Misiones hasta Mendoza se notó la unidad dentro y fuera del campo de juego». A su vez ponderó cómo los adolescentes asumieron tal compromiso con gran responsabilidad.
Luego, Mathias Benítez, capitán del equipo que ascendió en suelo mendocino dijo que fue una emoción muy grande llevar la cinta durante el certamen y que todos los partidos fueron difíciles, aunque se sintió más aún los nervios en el debut y en la final.
Benjamín Reicher, el arquero también contó sus sensaciones y dijo que fue algo emocionante haber competido en el campeonato y representar a Misiones de la mejor manera. Su labor bajo los tres postes del arco dijo que es difícil pero siempre tiene la confianza en sus compañeros a la hora de jugar cada compromiso.
Por último, Astor Jakob, el más chico del plantel con tan sólo 12 años tuvo la posibilidad de viajar y representar a la tierra colorada. Al ser consultado sobre qué significa esta disciplina deportiva para él, respondió: «El Handball es un deporte en equipo, todos tienen que estar conectados y unidos por un mismo objetivo».