Mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no deja de llamar a los iraníes a “tomar el destino en sus manos”, una campaña más discreta se desarrolla en internet desde hace meses.
Un canal del Mossad fue discretamente creado en la plataforma Telegram a finales de diciembre. En el sitio oficial del organismo figura un enlace que confirma así su autenticidad, junto a otros que llevan a cuentas de reclutamiento en Instagram, Facebook y LinkedIn en hebreo, inglés y árabe.
Sin embargo la campaña choca con una realidad: Irán impuso un absoluto silencio digital en el país y es casi imposible conectarse a internet.