Según Putin, «los que intentaron organizar esta rebelión, (…) empujan al país a la anarquía y el fraticidio, a la derrota y a la capitulación». Y recalcó que «cualquier lucha intestina es una amenaza mortal para nuestro Estado». «Nuestras acciones para proteger la patria de esta amenaza serán firmes. Todos los que conscientemente tomaron el camino de la traición, los que prepararon la rebelión armada y tomó el camino del chantaje y los métodos terroristas, recibirán un castigo ineliduble, responderán antre la ley y ante el pueblo», aseguró.
El mandatario ruso dijo que las Fuerzas Armadas recibieron ya las órdenes y que se toman medidas antiterroristas en Moscú y otras regiones rusas.
«Como presidente y comandante en jefe, como ciudadano ruso, haré todo para defender el país. Defender el orden constitucional, la vida y la seguridad, la libertad de los ciudadanos», aseguró.
Prigozhin se sublevó este viernes, junto con 25.000 de sus hombres. Lo hizo contra la élite militar rusa, a la que acusa de entregar territorios y de ser responsable de la muerte de unos 100.000 soldados rusos, además de mentirle al presidente ruso, Vladímir Putin.
DW