Erika Bohn, especialista en marca personal: “Para mostrarte cercano no necesitás abrir las puertas de tu intimidad”

Dia uno
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La especialista en marketing y mentora de líderes profesionales, Erika Bohn, analizó los desafíos de construir un posicionamiento propio en la era digital. Señaló la relevancia de la consistencia, el autoconocimiento a través de la terapia y el valor de los contactos personales cara a cara.

La construcción de una marca personal se convirtió en una herramienta determinante para los profesionales que buscan diferenciarse en un mercado saturado. Sin embargo, el camino hacia el posicionamiento propio suele estar lleno de dudas sobre la exposición y la autenticidad. Erika Bohn, licenciada en Marketing y mentora de líderes, ahondó en este proceso y planteó que no es necesario exhibir la vida privada para conectar con la audiencia.

Para la especialista, el posicionamiento no es un resultado inmediato, sino el fruto de un trabajo sostenido en el tiempo. Bohn fue categórica al respecto: “Tiene que ver con la repetición. Llevo 7 años dedicándome a esto, al marketing en general desde que me recibí. Entonces, la repetición hace que las personas te empiecen a asociar con cierta categoría, pero vos esa asociación la tenés que hacer continuamente”.

Asimismo, la evolución profesional exige que la comunicación se adapte a las nuevas etapas del trabajador, aunque sin perder el eje central. Según explicó la consultora, el mercado necesita entender con claridad cuál es la especialidad de cada uno: “Literalmente es repetir, repetir, repetir, repetir, porque es de esa forma en que el mercado va a aprender qué es lo que hacés y por qué deben recurrir a vos”.

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El autoconocimiento como punto de partida

Uno de los errores más comunes al intentar consolidar una marca personal es saltar directamente a la etapa de difusión sin realizar una introspección previa. Bohn remarcó que este diagnóstico inicial suele ser complejo y requiere de un esfuerzo que el profesional no puede delegar en terceros: “El autoconocimiento es un proceso muy incómodo, muy personal y que no lo podés delegar”.

En su propia experiencia, la terapia fue la herramienta fundamental para entender su rumbo y romper con los mandatos familiares que la impulsaban hacia el empleo estatal. “La terapia me ayudó un montón, o sea, fui al psicólogo, sigo haciendo terapia hasta el día de hoy. Y el autoconocimiento empezó en primer lugar ahí, en decir, ‘Bueno, ¿quién quiero ser yo?’”, recordó la especialista sobre sus inicios a los 21 años.

Según contó, la dificultad radica en que, al trabajar el perfil propio, la frontera entre lo laboral y lo individual se vuelve difusa: “Como marca personal sos una sola persona, sos la persona personal y la persona profesional en el mismo cuerpo, ejecutando lo mismo. Y de repente sos vos tu propia vidriera, o sea, no estás bajo una marca corporativa escondiéndote”, describió con precisión.

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