El gobierno iraní se había cuidado hasta ahora de no atacar a ningún integrante de la coalición militar liderada por Estados Unidos. Por caso, lanzó misiles hacia Chipre, un país miembro de la Unión Europea pero no de la OTAN y que alberga una base militar británica.
El misil fue interceptado por fuerzas defensivas de la OTAN. Los restos de la munición antiaérea cayeron en el extremo sur del país sin causar daños. El gobierno turco advirtió que “no dudará en defender su territorio y espacio aéreo” y “responderá a actitudes hostiles dentro del marco del derecho internacional”.
Desde la OTAN reaccionaron con cautela. Incluso, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, dijo que el Pentágono no considera que este incidente sea suficiente para activar la cláusula de defensa colectiva de la coalición, estipulada en el Artículo 5 del Tratado de Washington.
“No tiene sentido que se active algo parecido al Artículo 5”, afirmó. Este apartado establece que si un país de la OTAN es atacado, la respuesta será colectiva. La última vez que se activó fue tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva