Con gol de John McGinn en la primera parte, los escoceses logaron un triunfo importante para poner presión a los favoritos del grupo, Brasil y Marruecos, que más temprano empataron. Los haitianos quedaron en el fondo.
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Escocia tuvo el regreso soñado a una Copa del Mundo. Después de 28 años de ausencia, la selección europea volvió a disputar el máximo torneo internacional y consiguió una victoria por 1-0 ante Haití, con un gol de John McGinn, en el debut del Grupo C. El equipo británico no ganaba un partido mundialista desde Italia 1990.
El conjunto escocés, histórico participante en las primeras ediciones de los Mundiales y protagonista habitual entre las décadas del 80 y 90, volvió a escena tras su última presencia en Francia 1998. Enfrente estuvo Haití, otra selección que regresaba al certamen luego de una larga espera: su única participación anterior había sido en 1974.
El encuentro disputado en el Gillette Stadium tuvo un comienzo intenso, con un seleccionado haitiano que salió decidido a competir pese a la diferencia de jerarquía. Los caribeños apostaron por la velocidad de sus atacantes y buscaron incomodar a una defensa escocesa que tuvo dificultades para controlar algunos avances.
Aunque Haití logró acercarse con mayor frecuencia al arco rival durante los primeros minutos, Escocia fue más contundente. Scott McTominay estuvo cerca de abrir el marcador con un remate que impactó en el palo, pero poco después apareció McGinn para romper el empate.
El mediocampista del Aston Villa aprovechó un rebote dentro del área y, tras un desvío en un defensor haitiano, mandó la pelota al fondo de la red para marcar el primer gol escocés en un Mundial después de 28 años.
En el complemento, Escocia intentó ampliar la ventaja, pero nunca logró despegarse en el resultado. Haití mantuvo la intensidad, resistió los ataques europeos y buscó el empate con transiciones rápidas.
El ingreso y protagonismo de Ben Doak fue una de las claves del segundo tiempo. El extremo del Bournemouth generó peligro constantemente con su velocidad y desequilibrio, aunque no pudo transformar sus acciones en goles.
Haití tuvo una oportunidad clara para igualar cuando Arcus quedó en posición de remate, pero la definición pasó cerca del arco defendido por Gunn. Escocia terminó replegada, defendiendo la mínima diferencia y celebrando tres puntos importantes.
Con este resultado, Escocia quedó como líder del Grupo C luego del empate entre Brasil y Marruecos. La victoria representa un impulso histórico para un equipo que busca superar por primera vez la fase de grupos de un Mundial, aunque dejó algunas dudas ante un Haití que mostró carácter y competitividad en su regreso al escenario más importante del fútbol.