La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), mantiene su incertidumbre de cara a lo que viene y se mantiene en alerta sobre la compleja situación que atraviesan las pymes del sector forestoindustrial en Argentina, particularmente en la primera transformación y la cadena del mueble.
En esa línea, desde el sector explicaron que desde el año pasado comenzaron a detectarse dificultades que impactaron diferentes eslabones productivos, especialmente aquellos vinculados a la fabricación de muebles con diferentes tipos de tableros y placas de madera.
“La primera transformación, como los aserraderos que hacen el proceso inicial, están atravesando situaciones muy difíciles”, manifestó en diálogo con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7, Mercedes Omeñuka, presidente de FAiMA.
Omeñuka, resaltó que a pesar de que a mediados de 2025 hubo una leve mejora en algunos sectores, muchas áreas continúan atravesando momentos críticos y esta situación se agrava con los costos salariales que se acercan al fin de año, sumados a meses de dificultad para cumplir con el pago de haberes.
“Muchas son las empresas que están con muchas dificultades para cubrir los salarios, aguinaldo y vacaciones”, mencionó.
Expectativas para lo que viene y pedido de soluciones de algunos ítems
De cara a lo que se viene en 2026, desde el sector aseguraron que existe una incertidumbre sobre la implementación sobre la posible modernización laboral que el gobierno planea aprobar. “Hay muchas versiones y dudas sobre qué cambios se aplicarán, si solo a nuevas contrataciones, lo que genera expectativa pero también incertidumbre”, explica la dirigente. Critica además que la reforma impositiva probablemente no se concrete y que tampoco se esperan cambios que beneficien realmente a las pymes.
Es así que explicó que uno de los principales reclamos es la necesidad urgente de líneas de financiamiento y capital de trabajo para sostener a las empresas, que hoy están altamente endeudadas por créditos con tasas elevadas. “Necesitamos soluciones inmediatas que faciliten la recuperación del sector”, aseguró y agregó “tenemos mercado y expectativas, pero hace falta que las medidas acompañen para que podamos salir adelante, especialmente para las pymes que son el motor de nuestra industria”.
Omeñuka indicó que la demanda extranjera se concentra en productos con bajo valor agregado, haciendo difícil alcanzar rentabilidad para las pequeñas y medianas empresas locales. A eso se le suma los altos costos internos para trasladar los productos hasta el puerto de Buenos Aires para luego ser exportados.
“Llevar un metro cúbico de madera hasta el puerto de Buenos Aires nos cuesta alrededor de 60 dólares, mientras Brasil paga casi la mitad. Eso complica la competencia, sobre todo para las pymes que no pueden aprovechar economías de escala”, manifestó e insistió “no podemos pagar tres mil dólares en flete hasta el puerto de Buenos Aires”.
Por último, desde la Federación esperan que el gobierno nacional cumpla con los compromisos de intervenir en el Banco Nación para facilitar financiamiento, y que actúe para reducir los costos portuarios y aduaneros a través de negociaciones con operadores y organismos como ARCA y Aduana, puntos que considera clave para la competitividad y supervivencia del sector.