Mientras gran parte de la comunidad celebra la Navidad y el Año Nuevo en familia, hay instituciones que no pueden detener su actividad. Entre ellas, los cuarteles de bomberos voluntarios, donde el personal permanece en guardia permanente ante cualquier emergencia.
“Soy bombero voluntario desde hace diez años. Empecé como cadete a los 14 y ya llevo casi 15 años dentro de la institución. De ese tiempo, más de siete navidades estuve cumpliendo guardia. Es parte de nuestra vida, el cuartel es prácticamente nuestra segunda casa”, expresó el bombero voluntario de Oberá Jonathan Carballo (27).
Para cubrir fechas importantes, con un fuerte contenido emocional para todas las familias, la organización desde el cuartel no se define por sorteo. Cada bombero cumple con su guardia habitual y, cuando coincide con fechas especiales como el 24 o el 31 de diciembre, el servicio se refuerza.
“Además de la guardia activa, en los últimos años se suman operativos de prevención junto a la Policía y Tránsito. Después de la medianoche llega más personal para reforzar”, explicó, y dejó en claro que no sólo están atentos a cubrir posibles desgracias, sino que también cumplen una función preventiva.
Según Jonathan, la decisión de estar presentes en estas fechas responde a una profunda vocación de servicio. “La familia acompaña mucho. Saben que después del brindis venimos al cuartel. El apoyo familiar es fundamental para que uno pueda seguir”.
A lo largo de las fiestas que le tocó cubrir, no faltaron intervenciones. Incendios de viviendas, accidentes y, años atrás, siniestros vinculados al uso de pirotecnia fueron algunas de las emergencias atendidas.
“Los siniestros son imprevistos. Nosotros entrenamos justamente para eso”.
Prevención
En cuanto a la prevención, el bombero remarcó la importancia de la responsabilidad ciudadana, que implica evitar la pirotecnia sonora. En este aspecto, cabe destacar que en Oberá se encuentra prohibida por ordenanza municipal.
También recomendó utilizar artefactos luminosos sólo en espacios abiertos, extremar los cuidados con el fuego durante el asado y no consumir alcohol si se va a conducir. “Todo eso ayuda a prevenir accidentes”.
Durante estas fechas, el personal del cuartel siente el acompañamiento de la comunidad. “La gente se acerca, agradece, hace donaciones. Es un gesto muy lindo porque sentimos que valoran nuestro esfuerzo”.
Consultado sobre cuál sería el mejor regalo para un bombero voluntario en Navidad, Jonathan no dudó:“un agradecimiento. Para nosotros, ese reconocimiento de la sociedad es nuestro pago”.