Franco Colapinto cerró las pruebas de pretemporada en Bahréin con un balance positivo y dejó definiciones claras sobre su adaptación al Alpine A526. El argentino completó 144 vueltas, marcó la mejor vuelta del equipo y remarcó que “nos estamos acercando”.
javascript:false
Franco Colapinto finalizó los ensayos de pretemporada en el circuito de Sakhir con sensaciones alentadoras y un discurso cargado de optimismo respecto al presente y al futuro inmediato de Alpine. Más allá de los tiempos registrados y del volumen de trabajo acumulado, el piloto argentino puso el acento en el aprendizaje logrado durante los tres días de pruebas y en el crecimiento colectivo del equipo, de cara al inicio del campeonato.
Tras bajarse del monoplaza al cierre de la última jornada en Bahréin, Colapinto realizó un balance detallado del trabajo realizado y subrayó la importancia del kilometraje acumulado. “Día terminado acá en Bahréin, la prueba también. Tres días, mucho cubierto, 144 vueltas. Fue mucho, pero por supuesto muy contento de obtener los aprendizajes, obtener todo el kilometraje que queríamos con muchos elementos de prueba que fueron muy útiles y recopilaron muchos datos”, expresó el argentino.

Las palabras del piloto reflejaron el enfoque que tuvo Alpine durante esta pretemporada: menos exposición pública y mayor énfasis en la recolección de información técnica. En ese marco, Colapinto destacó que el equipo logró cumplir con los objetivos planteados y avanzar paso a paso en la comprensión del A526, un auto que mostró una evolución sostenida a lo largo de las tandas.
El progreso también se vio reflejado en los registros cronometrados. En la sesión matutina de la última jornada, Colapinto marcó el sexto mejor tiempo, mientras que por la tarde se ubicó octavo. Además, su vuelta de 1:35.806 quedó como la más rápida de Alpine en toda la pretemporada, superando incluso el mejor registro de su compañero Pierre Gasly, un dato que no pasó desapercibido dentro del equipo.
Sin embargo, el argentino evitó focalizarse únicamente en la velocidad pura y explicó que gran parte del trabajo estuvo orientado a escenarios de carrera. “Cada vez un poco más listo, varias vueltas con mucho combustible, salidas de práctica, algunos burnouts que fueron un poco demasiado largos, simplemente calentando los neumáticos…”, comentó con tono distendido, al describir algunas de las tareas realizadas durante las pruebas.

Colapinto también hizo hincapié en el rendimiento general del auto y en la posibilidad de mejorar vuelta a vuelta gracias a un comportamiento más consistente del monoplaza. “Pierre tuvo un buen día ayer y el coche se ha comportado bien desde primera hora de la mañana, lo que me ha permitido ir mejorando vuelta a vuelta”, señaló, destacando el trabajo conjunto y el aporte de su compañero en el desarrollo.
Uno de los conceptos que más repitió el argentino en su análisis fue el del aprendizaje. En ese sentido, dejó en claro que el punto de partida y el punto de llegada tras los tests son muy distintos. “Hay mucho que aprender y salgo de esta prueba en una posición mucho mejor que cuando empezamos”, afirmó, una frase que resume el espíritu con el que cerró la pretemporada.
El reconocimiento al trabajo del equipo también ocupó un lugar central en su mensaje. Colapinto valoró el esfuerzo realizado dentro del box durante jornadas extensas y exigentes. “Muchas gracias a todo el equipo por su increíble trabajo esta semana”, expresó, consciente de que la fiabilidad y la constancia en pista dependen en gran medida del trabajo silencioso de los mecánicos e ingenieros.

Con el calendario oficial cada vez más cerca, el piloto argentino ya comenzó a proyectar lo que viene. “Ahora quedan tres días más, muy importantes, antes de que comience el año en Melbourne. Tenemos que prepararnos. Espero que podamos ser más fuertes la próxima semana y dar muchas vueltas allí”, anticipó, dejando en claro que el foco ya está puesto en el debut del campeonato.
Antes de ese estreno oficial, previsto para el 5 de marzo en Australia, Alpine volverá a contar con una nueva tanda de pruebas, nuevamente en Bahréin. Esas jornadas serán clave para ajustar los últimos detalles del auto y seguir afinando el entendimiento entre Colapinto y el A526, en un contexto donde cada kilómetro suma.
El cierre de los tests dejó al argentino con una sensación clara de avance y con un mensaje optimista, aunque medido. Sin promesas ni euforia desmedida, Colapinto eligió resaltar el trabajo, el aprendizaje y la evolución progresiva. En sus propias palabras, la pretemporada permitió confirmar que Alpine “se está acercando”, una definición que sintetiza el estado de ánimo con el que el piloto argentino encara el inicio de una nueva temporada en la Fórmula 1.