Fue recuperada la reliquia de Juan Pablo II robada de la Basílica del Santísimo Sacramento

Dia uno
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Una persona restituyó la pieza, envuelta en papel de diario, al finalizar una misa; le dijo al sacerdote que la había comprado en un local de San Telmo

Dos días después de que LA NACION publicara la noticia del robo de una reliquia de San Juan Pablo II, el párroco de la Basílica del Santísimo Sacramento, padre Rafael Cáceres Olave recuperó la pieza sagrada.

Al concluir la misa de las 19, una persona se le acercó y le restituyó el cuadro con el escudo del papa polaco y la reliquia, envuelta en papel de diario y dentro de una bolsa.

La pieza había sido robada a fines de julio y, en los últimos tres meses, el sacerdote recorrió distintas ferias y casas de anticuarios para buscar rastros de la reliquia del papa San Juan Pablo II

“Me dijo que la había comprado por Mercado Libre a un anticuario de San Telmo y que él desconocía que contenía una reliquia. Me la entregó en forma anónima, no quiso dejar su nombre y yo no se lo pregunté”, contó a LA NACION el párroco, perteneciente a la Congregación del Santísimo Sacramento.

Agregó que el hombre que restituyó la valiosa pieza le confió que se había interesado en el escudo del Papa que exhibía el cuadro. “Me dijo también que le llamaba la atención una florcita en el centro, pero esa florcita era la reliquia, la gota de sangre de Juan Pablo II”. acotó.

La reliquia con la sangre de Juan Pablo II, robada de la Basílica del Santísimo Sacramentoy ahora recuperada
La reliquia con la sangre de Juan Pablo II, robada de la Basílica del Santísimo Sacramentoy ahora recuperadaBasílica del Santísimo Sacramento

El sacerdote se mostró agradecido a LA NACION por la publicación de la noticia del robo y anticipó que no exhibirá nuevamente la pieza en la basílica. “Se la restituiremos a la Misión Católica Polaca, que dirige el padre Jacek Twarog, que tiene un grupo de oración que se reúne en la parroquia, porque ellos la habían recibido de manos del arzobispo emérito de Cracovia, cardenal Estanislao Dziwisz, que fue secretario personal de Juan Pablo II”.

Feliz por la noticia, el padre Twarog transmitió a LA NACION su fuerte convicción de que “San Juan Pablo II está vivo en la Argentina. Gracias a Dios”.

Sin exhibición pública

“No la voy a exhibir otra vez en el templo. Es muy riesgoso colocar a la vista de la gente cualquier cosa que brille. A esta iglesia entra mucha gente en situación de calle. Los ayudamos mucho, con alimentos, ropa y también en las fiestas de Navidad, pero hay un problema social muy grande”, dijo el párroco Cáceres Olave, al justificar su decisión.

Tras el robo de la reliquia, el sacerdote temía que la pieza pudiera ser reducida por el bronce del escudo, lo que afortunadamente no sucedió.

La reliquia conservaba una gota de sangre de Juan Pablo II enmarcada en un cuadro, que reproduce en bronce su escudo papal y la leyenda “Totus tuus” (todo tuyo), su lema episcopal. En el centro de ese escudo estaba el relicario.

“Recorrí varios comercios de antigüedades y no encontré nada. En este barrio hubo muchos robos de piezas de bronce en edificios y en plazas y monumentos. Incluso, se llevan las tapas de los desagües”, había revelado el padre Cáceres Olave.

Imagen del escudo que guarda en su centro el relicario con una gota de sangre de Juan Pablo II al ser regresado a Basílica del Santísimo Sacramento
Imagen del escudo que guarda en su centro el relicario con una gota de sangre de Juan Pablo II al ser regresado a Basílica del Santísimo Sacramento

La insólita sustracción preocupó especialmente a la Congregación del Santísimo Sacramento, que tienen a su cargo la parroquia, emplazada desde 1928 en San Martín 1039, y a los laicos que una vez por mes se reúnen en la basílica, como parte del Grupo de Oración Hijos Espirituales de Juan Pablo II.

La Basílica del Santísimo Sacramento está ubicada a pocos metros de la Plaza San Martín y la sucesión de robos en el barrio desalentó al padre Cáceres Olave a la hora de formalizar una denuncia policial. Habló con un agente que custodiaba la zona el día de la sustracción, pero no encontró mucha receptividad y desistió de hacerlo.

El relicario estaba colgado debajo de un cuadro con la imagen de Juan Pablo II, que no sufrió daños. El padre Cáceres Olave informó que esa obra fue retirada en forma preventiva.

Según pudo saber LA NACION, en septiembre de 2020 fue robada en la Catedral de Spoleto, en Unbría, Italia, una ampolla que contenía gotas de sangre de Juan Pablo II. Autoridades episcopales de ese país definieron ese hecho como “un acto grave que hiere la sensibilidad y la devoción de muchas personas”. LA NACION

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