“Si Irán no abre completamente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz dentro de 48 horas desde este momento exacto, Estados Unidos atacará y destruirá sus distintas plantas de energía, comenzando por la más grande”, dijo el presidente estadounidense este domingo en su red Truth Social.
La respuesta fue inmediata. El influyente titular del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, amenazó con destruir “irreversiblemente” las infraestructuras energéticas, de tecnología de la información y de desalinización de agua de la región.
Estas amenazas mutuas podrían llevar a la guerra a un nuevo plano, ya agravado por ataques a infraestructuras petroleras y gasísticas que golpearon Irán y a distintos países del Golfo con fuertes consecuencias en el sector petrolero y el comercial mundial.
“Si Estados Unidos cumple sus amenazas, supondrá una peligrosa escalada, dada la posibilidad de una represalia iraní en toda la región”, resumió a TN el analista egipcio Abdullah Al-Arian, académico de la Universidad de Georgetown, en Doha, Qatar.