Después del ataque aéreo israelí al gigantesco yacimiento gasístico de South Pars-North Dome, compartido por Irán y Qatar, se desató una represalia iraní contra refinerías y depósitos de combustibles en distintos países del Golfo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, en un mensaje publicado en su red Truth Social, advirtió que si irán vuelve a atacar la infraestructura energética en la región, su país, “con o sin la ayuda o el consentimiento de Israel, destruirá por completo el campo de gas South Pars con una potencia y fuerza nunca antes vistas en Irán”.
“No quiero autorizar este nivel de violencia y destrucción debido a las consecuencias a largo plazo que tendrá para el futuro de Irán, pero si la planta de GNL de Qatar vuelve a ser atacada, no dudaré en hacerlo”, alertó.