El sábado 8 de marzo, los patrulleros respondieron a un llamado por un supuesto suicidio con arma de fuego en una casa de la avenida Pine, al sur de Cheyenne. Cuando llegaron, encontraron a McIntosh gravemente herida en un dormitorio del piso superior, donde estaba haciendo un rompecabezas.
La víctima fue trasladada en helicóptero a un hospital, donde murió el domingo 9 de marzo.
La investigación descartó el suicidio y apuntó al hijo
El personal del Cheyenne Regional Medical Center alertó a la policía: la herida de bala —ubicada arriba y detrás de la oreja derecha— no coincidía con un intento de suicidio