El binomio posadeño integrado por Gabriel Vidal Rodríguez y Aitor Zugasti, a bordo de un Ford Ka, se quedó con el triunfo en la quinta fecha del Campeonato Misionero de Rally de la AMPyNaR disputado en Apóstoles. Tras imponerse en las cuatro pruebas especiales y el Power Stage, la dupla se adjudicó la victoria tanto en la clasificación General como en la categoría Híbridos, consolidándose como líderes absolutos y ampliando su ventaja en el campeonato.
El piloto de rally Gabriel Vidal Rodríguez volvió a escribir una página dorada en los caminos de Apóstoles, una localidad que marcó el inicio de su trayectoria deportiva hace más de tres décadas. El experimentado corredor se impuso en la clasificación absoluta y en su categoría durante la quinta fecha del Rally Misionero, en una jornada caracterizada por las altas temperaturas y la exigencia de los caminos de la zona sur.
Para el piloto, este triunfo significó un reencuentro con sus raíces sobre el trazado que lo vio debutar en la actividad. “Apóstoles me vio nacer en el rally misionero como piloto. Hace 34 años, en 1992, debutamos en el Rally Nacional, Rally de la Yerba Mate, que fue mi primera carrera, y debutamos ganando, así que Apóstoles es mi casa”, recordó en diálogo con Fórmula Tuerca, programa del stream de Misiones Online y Radio Libertad.
La vigencia del piloto y el peso de la pasión
El paso del tiempo no mermó el entusiasmo del corredor, quien asume el esfuerzo físico y económico que representa mantenerse en el máximo nivel del automovilismo provincial. El piloto atribuyó su vigencia a un motor interno fundamental, y para explicarlo recurrió a una de las máximas del automovilismo argentino: “Voy a ocupar las palabras del gran Juan María Traverso, es la pasión. La pasión es lo que te mantiene vivo, lo que nos sigue dando fuerzas para correr”.
Las condiciones extremas dentro del habitáculo representan un desafío complejo que el deportista enfrenta en cada fecha. Vidal Rodríguez detalló las dificultades de la disciplina al señalar que “cuesta mucho, ya uno a veces no tiene las ganas o la energía para ir a chuparte 50 grados de calor adentro de un auto de carrera, pero la pasión puede más”.
El piloto describió esa transformación que experimenta al momento de iniciar la competencia: “Uno a veces planea una carrera de una forma o una estrategia, pero cuando te subiste al auto, te pusiste el casco y pusiste primera, es como que te olvidás de un montón de cosas”.
Estrategia en carrera y el camino al campeonato
El margen obtenido en los tiempos sirvió como banco de pruebas ante la falta de espacios para ensayar de manera previa. El corredor valoró la posibilidad de realizar estos ajustes en competencia debido a que “muchas veces no hay tiempo, uno llega con el auto justo o es muy complicado ir a hacer pruebas en caminos abiertos”.
De cara al cierre de la temporada, el piloto mantiene la concentración en un año que se presentó sumamente disputado. Vidal Rodríguez analizó el panorama del certamen: “Es un año complicado, un año duro, un año difícil. Sabemos y tenemos el objetivo bien claro, pero por supuesto que fierros son fierros”. El factor mecánico resultó determinante el fin de semana, ya que las altas temperaturas afectaron a varias plantas impulsoras, lo que obligó a cuidar el vehículo para asegurar los puntos del campeonato.
A pesar del desgaste diario que afronta por sus compromisos laborales, el piloto encuentra en el automovilismo un espacio de desconexión absoluta: “En el momento es una satisfacción enorme, por más que tengas 50 grados de calor adentro del auto. Uno lo disfruta y es lo que la vida me dio, lo tomo de la mejor manera”.