En apenas 48 horas, la vida de don José Sires Olsson dio un giro rotundo. De pasar hambre y vivir en total abandono, a ser contenido por diversos organismos del estado. Este martes fue alojado en el Hogar de Ancianos de la Municipalidad de Oberá
Cada tanto se da alguna historia con final feliz. No es tan común, pero pasa. Y la historia de don José Sires Olsson (77), al menos por ahora, se avizora con un final feliz.
Luego que el martes se hizo público su caso, instancia en la que contó que pasaba días sin comer, el trabajo en red de diversos organismos del estado provincial y municipal propició que hoy el jubilado fuera ingresado al Hogar de Ancianos que depende de la comuna, en Villa Svea.
Sin dudas una gran noticia, ya que al no tener parientes que se hagan cargo con honestidad, la mejor opción fue alojarlo juntos a sus pares en la citada institución.
Ahora don Olsson tendrá comida, un techo, contención, medicación y amigos, todo lo contrario a lo sufrió en los últimos años.
“También se tramitó una nueva tarjeta para que pueda cobrar su jubilación y se anuló el acuerdo con su ex apoderado, un sinvergüenza que lo estafó por años. Para colmo, marido de una sobrina del anciano”, comentó una fuente que trabajó en el rescate y contención.
El saldo positivo, lejos, es la nueva vida que desde hoy inició don Olsson, quien se merece todo lo bueno que puede venir.