La Canasta Básica Total (CBT), que establece la línea de pobreza, aumentó 2,2% en julio, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina el umbral de indigencia, avanzó 2,6%, según los datos difundidos por el INDEC. Ambas variaciones superaron la inflación general del mes, que fue del 2,1%, en un período en el que se registró un fuerte incremento de los alimentos. De esta manera, una familia tipo necesitó $1.564.716 para no caer en la pobreza y $708.016 para no quedar por debajo de la línea de indigencia.
El costo de la Canasta Básica Total (CBT) subió 2,2% en julio y mantuvo el mismo nivel de incremento registrado el mes anterior. La CBT es el indicador utilizado para determinar la línea de pobreza, ya que contempla, además de los alimentos, otros bienes y servicios necesarios para cubrir las necesidades básicas de un hogar.
Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) tuvo un aumento del 2,6% durante julio. Se trata del incremento más elevado de los últimos cinco meses y del indicador que establece el umbral de indigencia.
De esta manera, ambas canastas aumentaron por encima de la inflación general de julio, que fue del 2,1%.
Con estos valores, una familia tipo necesitó $1.564.716 durante julio para no caer por debajo de la línea de pobreza. En tanto, para cubrir el costo de la canasta alimentaria y no caer en la indigencia, necesitó $708.016.
En términos individuales, la línea de indigencia quedó establecida en $229.131 por adulto, mientras que la línea de pobreza se ubicó en $506.381 por adulto.