La morosidad de los créditos otorgados a familias argentinas continuó su tendencia al alza y alcanzó el nivel más alto desde que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) comenzó a registrar este indicador en 2010.
Según el reporte oficial, la morosidad de las familias argentinas ascendió al 8,8% en noviembre, acumulando 13 meses consecutivos de crecimiento y estableciendo un nuevo récord en la serie estadística. La entidad señaló que este incremento se explicó fundamentalmente “por el desempeño mensual de las asistencias destinadas al consumo”, en particular en créditos de corta duración.