La amnistía podría beneficiar a cientos de presos políticos detenidos en cárceles de todo el país, pero al mismo tiempo podría excluir a opositores como la exiliada premio Nobel de la Paz y a militares condenados.
Uno de sus artículos más cuestionados es precisamente el que excluye “a las personas que se encuentren o puedan ser procesadas o condenadas por promover, instigar, solicitar, invocar, favorecer, facilitar, financiar o participar en acciones armadas o de fuerza contra el pueblo, la soberanía y la integridad territorial de la República Bolivariana de Venezuela por parte de Estados, corporaciones o personas extranjeras”.
Esa fue una de las acusaciones habituales contra la líder opositora y otros dirigentes como Leopoldo López, también en el exilio.