La producción textil en el país cayó más de 25% y el sector perdió más de 15.000 empleos en un año

Dia uno
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La industria textil argentina atraviesa uno de los momentos más críticos de los últimos años. Un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) revela una fuerte caída del empleo, la producción, la inversión y la cantidad de empresas en actividad, mientras persisten bajos niveles de utilización de la capacidad instalada y un retroceso en las ventas internas, pese a una recuperación de las exportaciones.

La crisis que atraviesa la industria textil continúa profundizándose y no muestra señales de recuperación. Entre abril de 2025 y abril de 2026, el sector perdió 15.468 puestos de trabajo registrados, la mayor caída interanual de toda la serie relevada. El descenso equivale a un promedio de 1.200 empleos menos por mes y se produjo en un contexto de fuerte retracción de la producción, cierre de establecimientos, menor inversión y niveles históricamente bajos de utilización de la capacidad instalada.

Los datos surgen de un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), que además precisó que el conjunto de los sectores de textil, confección, cuero y calzado empleó en abril a 95.094 trabajadores formales, lo que representa una reducción de 1.241 puestos respecto de marzo. Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada asciende a 25.683 empleos registrados.

La caída del empleo acompaña el deterioro de la actividad industrial. En mayo, el Índice de Producción Industrial (IPI) de productos textiles registró una baja interanual del 25,6%, un retroceso diez veces superior al promedio de la industria manufacturera, que fue del 2,5%. En el acumulado de enero a mayo, la producción textil cayó 26,5%, frente a una contracción del 3,1% del total industrial.

El informe señala que el desempeño estuvo explicado principalmente por la fuerte caída de los hilados de algodón, cuya producción descendió 35,3% interanual. En el acumulado del año, el mayor retroceso correspondió a tejidos y acabado de productos textiles, con una baja del 38,6%. También registraron resultados negativos la preparación de fibras, con una caída del 13,7%, y otros productos textiles, que disminuyeron 19,1%.

Otro indicador que refleja la magnitud de la crisis es la utilización de la capacidad instalada. Durante mayo, las plantas textiles operaron al 42,2%, 5,2 puntos porcentuales por debajo del mismo mes del año anterior y muy lejos del promedio industrial, que alcanzó el 58,4%. La diferencia entre ambos niveles fue de 16,2 puntos porcentuales, una de las más elevadas entre las distintas ramas manufactureras.

La contracción de la actividad también impactó en la cantidad de empresas. En abril se contabilizaron 3.626 establecimientos dedicados a la actividad textil, 330 menos que un año antes. Solo en los primeros cuatro meses de 2026 dejaron de operar 115 establecimientos y, en comparación con diciembre de 2023, el sector perdió un total de 383 empresas.

El escenario también afectó las decisiones de inversión. Entre enero y junio, las importaciones de maquinaria textil alcanzaron los USD 60,2 millones, un 28% menos que en igual período de 2025. Las mayores caídas se observaron en telares planos, con una baja del 75%; maquinaria para tejido de punto y bordadoras, con un descenso del 52%; equipos auxiliares, que retrocedieron 50%; y máquinas de acabado, con una disminución del 40%.

En materia de precios, durante junio el rubro prendas de vestir, calzado y cuero aumentó apenas 0,4% respecto del mes anterior y acumuló una suba interanual del 11,9%, muy por debajo de la inflación general, que fue del 33,5% en el mismo período. Según FITA, fue el rubro con las menores variaciones tanto mensuales como anuales dentro del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Sin embargo, la moderación de los precios no logró impulsar el consumo. De acuerdo con datos de la Cámara de la Indumentaria, las ventas de ropa disminuyeron 6,9% durante el tercer bimestre del año. El 55% de las empresas relevadas informó caídas en sus ventas, mientras que un 27% registró aumentos y un 18% señaló que no hubo variaciones.

En cuanto al comercio exterior, las importaciones textiles alcanzaron en junio las 26.442 toneladas por un valor de USD 116 millones, lo que representa bajas interanuales del 13% en volumen y del 7% en valor. En el acumulado del primer semestre totalizaron 192.409 toneladas y USD 811 millones, con retrocesos del 18% en cantidades y del 5% en dólares respecto del mismo período del año anterior.

Al analizar exclusivamente los productos textiles —hilados, tejidos y confecciones—, las importaciones también evidenciaron una marcada retracción. En junio disminuyeron 22% en volumen y 30% en valor, mientras que en el acumulado semestral registraron caídas del 29% y del 36%, respectivamente. La única excepción fueron las prendas terminadas, que mostraron incrementos tanto en cantidades como en dólares.

En contraste, las exportaciones exhibieron una recuperación. La cadena textil completa exportó en junio 19.360 toneladas por un valor de USD 45 millones, con incrementos interanuales del 74% en volumen y del 82% en valor. En el acumulado del primer semestre, las ventas externas crecieron 58% en toneladas y 57% en dólares, impulsadas principalmente por los envíos de hilados y materias primas

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