Noelia tenía paraplejia y sufría dolores constantes que no podía soportar. Es por esto que solicitó la eutanasia y mantuvo su reclamo por dos años, a pesar de las trabas legales y la oposición de su padre.
En una de sus últimas entrevistas, fue contundente: “Ya no puedo más con los dolores, no puedo más con todo lo que me atormenta en la cabeza de lo que he vivido”.