En febrero y marzo de 2019, el trabajador solicitó una licencia médica por una lesión lumbar que sufrió durante su jornada laboral. Regresó a la empresa luego de casi un mes de reposo, pero poco tiempo después pidió una nueva licencia, esta vez por un dolor en el pie.

El trabajador pidió licencia por un dolor en el pie, pero fue visto corriendo
Para justificar su ausencia, presentó un certificado médico que le aconsejaba reposar por una semana. A los pocos días, se realizó estudios y fue diagnosticado con un espolón calcáneo, una afección en el talón