El ayatollah de 86 años murió tras una operación basada en inteligencia artificial y fuentes humanas que permitió confirmar su ubicación en Teherán el sábado por la mañana, según informaron Sky News y Financial Times citando fuentes con conocimiento del operativo.
De acuerdo a lo precisado, la planificación de la operación comenzó en 2001, cuando el entonces primer ministro israelí Ariel Sharon ordenó al Mossad que Irán fuera su principal objetivo.
Con el paso de los años, la estrategia fue evolucionando hasta convertirse en una operación que, según el reporte, se afinó durante meses y se ajustó en los días previos al ataque.