El ciclo de Marcelo Gallardo en River Plate llegará a su fin este jueves, cuando dirija su último partido frente a Banfield en el Estadio Monumental. En la antesala de esa despedida, el entrenador realizó un pedido concreto y sorpresivo: no quiere homenajes oficiales.
Tras comunicar su renuncia, el Muñeco dejó en claro que no desea recibir plaquetas ni menciones especiales en el campo de juego. Prefiere una salida sobria, sin actos protocolares ni reconocimientos institucionales, pese a la magnitud de su historia en el club.
La decisión llega después de un segundo ciclo marcado por resultados adversos. La derrota ante Vélez Sarsfield en el Estadio José Amalfitani fue el punto final de una racha negativa que incluyó tres caídas consecutivas en el Torneo Apertura. Ese contexto terminó de inclinar la balanza para que Gallardo optara por dar un paso al costado.