La tensión entre Marcos Rojo y Racing sumó este viernes un nuevo capítulo. El defensor no se presentó por tercer día consecutivo a los entrenamientos y su nueva ausencia acentuó un conflicto que parece sin solución favorable a los intereses de la Academia.
La situación crítica se desató a comienzos de la semana, cuando Rojo mantuvo una charla con el presidente Diego Milito para pedirle que lo deje salir a Estudiantes de La Plata, pero el dirigente se negó. Tras ese cruce, el pasado martes, jugador decidió no cambiarse, se fue a su casa y no volvió a entrenar con el plantel.