La tala ilegal de 89 árboles centenarios en el Parque Piñalito Norte puso en evidencia la falta de recursos y personal para proteger el área. Los dos guardaparques responsables fueron trasladados por su «responsabilidad por omisión», tras detectar tarde la depredación. La falta de caminos adecuados y la escasez de personal agravan la situación de conservación en la provincia.
El parque Piñalito Norte, con 3.800 hectáreas de extensión, fue escenario de una grave depredación ambiental, la tala ilegal de 89 árboles centenarios. Los dos guardaparques responsables de la vigilancia de esta área fueron trasladados, aunque según Javier “Colo” Báez, Secretario General de la Seccional San Pedro, esta decisión no fue tomada por acciones directas de los funcionarios, sino por la «responsabilidad por omisión». Los guardaparques detectaron la tala de los árboles demasiado tarde.
Báez explicó que el número de guardaparques en la provincia sigue siendo insuficiente, a pesar de la reciente incorporación de algunos nuevos miembros. «Somos pocos y la provincia sigue manteniendo el mismo número de guardaparques que hace tres o cuatro años», comentó, resaltando la falta de recursos humanos para cubrir las vastas áreas naturales protegidas.
El secretario también destacó las dificultades logísticas para controlar estos terrenos. Aseguró que los guardaparques carecen de recursos adecuados y deben enfrentarse a situaciones extremas, como cazadores furtivos y traficantes de madera armados. Además, reveló que la falta de caminos adecuados en el parque hizo más difícil la detección de los delitos. «Este lugar no tenía caminos con cerco, era una zona aislada», explicó Báez.
El guardaparque denunció que, aunque se había solicitado la construcción de caminos en la zona hace más de un año, no se habían tomado medidas. «Los compañeros habían hecho el pedido hace un año y pico de hacer un camino en ese perímetro para poder controlar mejor», señaló Báez.
En cuanto a la tala ilegal, Báez reconoció que el hecho de cortar 89 árboles con motosierras y transportarlos con maquinaria pesada requería una planificación evidente. «Para poder sacar 70 rollos de ese porte, no me va a decir que basta con un trillo de medio metro», dijo, criticando la falta de acción ante los evidentes signos de la depredación.
Respecto al traslado de los guardaparques involucrados, Báez aseguró que la medida fue adoptada por razones de seguridad y para esclarecer la situación. «El dispositivo habla de la cuestión de seguridad de los compañeros, cambiar el recurso a otro lugar hasta tanto se aclare toda la investigación», afirmó.
Finalmente, Báez hizo un llamado a la acción. «Es necesario que nos juntemos con el Ministro de Ecología para hablar sobre estos problemas», concluyó.