Luego de meses de lucha, tratamientos complejos y una enorme movilización solidaria, Santino Resniobieki, el niño posadeño de 7 años que conmovió a la provincia y al país, recibió una noticia esperanzadora: los últimos estudios realizados en Buenos Aires arrojaron resultado negativo para células leucémicas, lo que habilita su regreso a Posadas junto a su familia.
“Este resultado arrojó negativo, no se encuentran células leucémicas. Es una de las noticias más importantes para nosotros porque nos mantiene tranquilos y nos da esperanza de que todo va a continuar bien”, expresó su mamá, Natalia, en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva.
Santino fue sometido a un doble trasplante de médula ósea en Singapur, luego de haber agotado las posibilidades de tratamiento en Argentina y en el exterior. Se trata del tercer tratamiento que recibe y, según explicó su madre, esta vez se alcanzó un hito inédito en su evolución. “Siempre él tuvo recaídas posteriores a los tratamientos, alrededor de los seis meses. Hoy ya estamos en el séptimo mes del trasplante, así que para nosotros es un nuevo récord y una felicidad infinita”, destacó.
Tras los estudios de médula y la estabilidad sostenida en los valores de laboratorio, los médicos autorizaron el regreso de la familia a Posadas, con controles pautados cada 30 días. “Es como un regalo de Reyes, un regalo de Navidad. La prioridad siempre es la salud y la evolución de Santi, y hoy estamos felices y agradecidos”, señaló Natalia.
Más allá del alivio médico, el regreso a casa tiene un fuerte impacto emocional para el niño. “Para él volver a casa es lo que más anhela. Estar rodeado de sus amiguitos y de la gente que quiere lo hace sentir un poco más en la normalidad. Estar lejos, en hospitales, es muy duro”, relató. Si bien Santino aún no podrá volver a la escuela —los médicos recomiendan esperar al menos un año tras el trasplante para fortalecer el sistema inmunológico—, la familia valora profundamente poder retomar parte de su vida cotidiana. “No vivir en un sanatorio es un regalo enorme”, remarcó.
En medio de esta noticia alentadora, Natalia también aprovechó para visibilizar la situación de Pilar, una niña de 10 años que padece la misma leucemia y actualmente se encuentra en Singapur atravesando un tratamiento similar. “Es exactamente el mismo caso que Santino. Se quedó sin opciones en Argentina y la única alternativa fue este doble trasplante de médula”, explicó.
La familia de Pilar logró cubrir los costos del hospital, pero enfrenta una urgencia crítica: no cuentan con el dinero necesario para pagar el traslado de las médulas desde Estados Unidos. “Están contrarreloj. Hoy tienen apenas tres días y no hay tiempo para esperar. Atrasar el tratamiento en estos casos es muy grave”, advirtió Natalia, quien pidió solidaridad para que la niña tenga la misma oportunidad que tuvo su hijo.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del Instagram @juntosxpilus y el alias juntosxpilus1, donde se encuentran todos los datos verificados para donar.
Mientras aguardan los pasajes para volver definitivamente a Posadas, Santino y su familia celebran este paso fundamental con esperanza renovada. “Él está feliz, ansioso por volver. Después de todo lo que vivimos, esta noticia nos devuelve la calma y las ganas de seguir creyendo”, concluyó su mamá.