En medio de incidentes, miles de manifestantes marcharon este lunes en La Paz, sede de gobierno de Bolivia, para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en el inicio de la cuarta semana de protestas que provocaron una creciente escasez de combustible, alimentos y medicinas.
Los enfrentamientos ocurrieron en el centro de La Paz, donde los manifestantes utilizaron petardos y dinamitas, mientras la Policía respondió con gases lacrimógenos para dispersar las protestas, dijo el diario La Razón.