Ante los episodios de lluvias registrados en los últimos días y las altas temperaturas en la región, el Ministerio de Salud Pública de Misiones recordó a la comunidad la importancia de reforzar las medidas de prevención contra el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, chikungunya, fiebre amarilla y zika.
Desde la cartera sanitaria indicaron que la descacharrización continúa siendo la herramienta más eficaz para evitar la proliferación del mosquito, ya que impide la acumulación de agua en recipientes donde puede desarrollarse y completar su ciclo de vida.
En ese sentido, se recomendó eliminar todos los objetos en desuso que puedan acumular agua, como botellas, latas, baldes rotos, macetas viejas, juguetes, envases y cualquier elemento que quede a la intemperie, dado que la reducción de estos recipientes disminuye las posibilidades de reproducción del mosquito.
También se insistió en la importancia de cubrir de manera hermética los tanques, tachos o barriles utilizados para el almacenamiento de agua, verificando que las tapas se encuentren en buen estado para evitar el ingreso del mosquito y la colocación de huevos.
“Se deben dar vuelta a todos los recipientes que no puedan descartarse, como baldes, palanganas, contenedores y bebederos de animales. También hay que lavar con agua y jabón los recipientes de uso frecuente, como floreros, bebederos y canaletas, cepillando bien las superficies para eliminar los huevos que quedan adheridos a las paredes”, insistieron desde el organismo.
Por último, recordaron que mantener el patio limpio es una responsabilidad compartida y que las acciones simples, sostenidas en el tiempo, resultan fundamentales para prevenir el dengue y cuidar la salud de la comunidad.
Cabe recordar que hace unos días la Dirección de Epidemiología y Vigilancia de la Salud dio a conocer los resultados preliminares de la edición 42 del Levantamiento Rápido de Índices de Infestación de Aedes aegypti (Liraa).
El operativo realizado del 2 al 10 de diciembre, arrojó que el Índice de Vivienda es del 12 %; es decir, de cada 100 viviendas relevadas, doce tienen criaderos de mosquitos, lo cual obliga a reforzar las medidas de prevención para evitar un brote de dengue.
Según la Organización Panamericana de la Salud, los valores deben ser menores al 5% para estar fuera de riesgo de brote.