En Kiev, se escucharon explosiones en la madrugada, poco después de que se activara una alerta aérea por misiles balísticos.
La capital ucraniana fue objeto de bombardeos durante todo el conflicto. En las últimas semanas Rusia intensificó sus ataques contra la infraestructura energética en medio de un crudo invierno.
“Moscú continúa invirtiendo más en sus ataques que en la diplomacia”, denunció el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski en las redes sociales.
Según afirmó, Rusia lanzó cerca de 50 misiles y 300 drones. “El principal objetivo fue el sector energético. También resultaron dañados edificios residenciales e infraestructura ferroviaria”.