En la madrugada del 16 de diciembre de 2000, Mike Williams salió de su casa rumbo a Lake Seminole, a 80 kilómetros, para cazar patos. Le había dicho a su esposa, Denise Merrell, que volvería al mediodía para celebrar su sexto aniversario de casados. Pero nunca regresó. Al caer la noche, Denise denunció su desaparición y se desplegó un intenso operativo de búsqueda.
Esa misma noche, el mejor amigo de Mike, Brian Winchester, fue quien encontró la lancha de Mike en el lago, pero nunca encontraron el cuerpo.