Trabajan en plan estratégico para equilibrar el desarrollo urbano y la biodiversidad en las 2000 Hectáreas

Dia uno
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El Plan de Manejo Sostenible de Bosque en Zonas de Interfase fue puesto en marcha en la zona de las 2.000 hectáreas de Puerto Iguazú. Una iniciativa destinada a ordenar el crecimiento urbano y proteger el bosque nativo en sectores donde la ciudad entra en contacto directo con ambientes naturales de alto valor ecológico.

El proyecto contará con el 13% del Presupuesto de Bosques Nativos (PEBN) del fondo provincial 2024. Los recursos serán adjudicados de manera directa al municipio de Puerto Iguazú, previa presentación de un Plan Institucional municipal con enfoque de zonificación urbano-ambiental.

Según informaron desde el Ministerio de Ecología de Misiones, el plan se desarrolla en el área periurbana conocida como “las 2000 Hectáreas”, ubicada en el cuadrante sur del ejido urbano de Puerto Iguazú. Se trata de una zona estratégica por su ubicación como área de transición entre el Parque Nacional Iguazú, el Parque Provincial Puerto Península y diversas reservas naturales municipales, conformando un corredor ambiental de gran importancia para la fauna silvestre. En este sector suelen registrarse desplazamientos de grandes felinos, como el yaguareté, una de las especies emblemáticas de la provincia.

El proyecto apunta a ordenar el límite entre una urbanización que va a seguir creciendo y un ambiente natural que necesita ser protegido, es por ello que es fundamental contar con una planificación a futuro, con reglas claras y una mirada integral que permita pensar la convivencia entre la naturaleza y el desarrollo urbano, junto con el acompañamiento permanente a los vecinos que viven en estas áreas de interfase.

Cabe señalar que el territorio en cuestión tuvo lugar un operativo inédito a nivel provincial, cuando fue necesario trasladar a la yaguareté conocida como “Para” junto a sus cachorros. La intervención se realizó para resguardar tanto a los animales como a la comunidad, ya que la presencia de fauna silvestre en zonas urbanas suele generar preocupación entre los vecinos y, al mismo tiempo, expone a los ejemplares a riesgos asociados a la actividad humana.

Según el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos (OTBN) de la provincia, las 2000 Hectáreas se encuentran dominadas por categorías I y II, es decir, áreas de alto y mediano valor de conservación. Además de su relevancia ambiental, desde el punto de vista social este sector constituye prácticamente el único frente de expansión urbana disponible para el municipio, lo que en los últimos años dio lugar a conflictos vinculados a la ocupación de tierras, prácticas productivas, impactos ambientales y convivencia con fauna de gran porte.

Frente a este escenario, el plan tiene como objetivo central formular una zonificación urbano-ambiental que permita ordenar los usos del suelo, identificar áreas aptas para el crecimiento urbano sin pérdida de bosque nativo y prevenir situaciones territoriales y ambientales conflictivas. Entre sus principales lineamientos se destacan la promoción de cinturones verdes de bosque nativo alrededor del área urbanizada, la preservación de zonas linderas a las áreas naturales protegidas y la generación de instrumentos normativos para una gestión territorial con enfoque ambiental.

Para ello, se realizarán diversas acciones, como el análisis de la pérdida de bosque nativo asociada al crecimiento urbano desde el año 2010 hasta la actualidad, el estudio de las tendencias de expansión del ejido urbano y el desarrollo de zonificaciones de uso del suelo que aseguren la provisión de servicios ecosistémicos y la conectividad del paisaje. El proceso se plantea además desde un enfoque socio- participativo, incorporando la percepción y valoración que la comunidad tiene sobre el bosque nativo y su rol en la calidad de vida.

Este proyecto se ejecuta con financiamiento del Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos y parte de una realidad cada vez más visible: la expansión urbana avanza sobre áreas naturales y rurales, generando zonas de interfase donde se intensifican los conflictos ambientales y territoriales. Misiones no es ajena a este proceso y, de hecho, el 38% de los municipios de la provincia presentan áreas urbanas en contacto directo con bosques nativos, lo que vuelve imprescindible una planificación que contemple tanto las
necesidades sociales como la conservación de la biodiversidad.

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