Santiago del Estero enfrenta una de las mayores crecidas del río Dulce en décadas. Aunque la situación se estabilizó en la Costanera y el Parque Aguirre, la Capital y La Banda permanecen en alerta máxima por el volumen crítico de agua que llega desde el norte.
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La crisis hídrica que golpeó con fuerza a Tucumán se traslada ahora río abajo, manteniendo en vilo a las ciudades de Santiago del Estero y La Banda. Tras las inundaciones históricas en la provincia vecina, el caudal crítico del río Dulce ha puesto en marcha un operativo de monitoreo permanente en el Embalse de Río Hondo para intentar regular el flujo de agua y evitar desbordes masivos en las zonas urbanas.
Si bien durante este domingo la situación mostró una leve estabilización en sectores turísticos como la Costanera y el Parque Aguirre, el volumen de agua que ingresa desde el norte sigue siendo crítico.
El dique Río Hondo como escudo
Para evitar el colapso, las autoridades hídricas están realizando una maniobra de equilibrio técnico en la represa:
- Ingreso de caudal: Los ríos tucumanos aportan actualmente 1.656 metros cúbicos por segundo.
- Descarga controlada: Se están liberando hacia el río Dulce unos 1.798 metros cúbicos por segundo para aliviar la carga sobre el dique.
- Cota actual: El embalse alcanzó los 274,30 metros sobre el nivel del mar, un nivel que obliga a mantener la guardia alta.
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Tucumán busca la emergencia económica
Mientras el agua baja, las secuelas en Tucumán revelan un escenario desolador. Ante esto, se impulsa un proyecto de ley para declarar la Emergencia Social y Económica en esa provincia por 180 días. La iniciativa busca:
- Asistir a las familias que perdieron sus hogares y pertenencias.
- Recuperar la actividad productiva y comercial afectada por el fenómeno climático extraordinario.
- Facilitar fondos extraordinarios para la reconstrucción de infraestructura.
A pesar de las impactantes imágenes de filtraciones en la zona de Santiago y La Banda, la «tregua técnica» de las últimas horas permite avanzar en tareas de prevención, aunque la alerta máxima se mantiene vigente ante cualquier nueva descarga de la cuenca Salí-Dulce.