Un sindicato convocó a un paro de colectivos en todo el país contra la reforma laboral pero UTA no se sumó: qué pasará este viernes con el transporte urbano

Dia uno
Dia uno

El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) convocó a un cese de actividades por 24 horas en rechazo a la reforma laboral que se debate en el Senado. La UTA no se suma a la protesta, lo que garantiza un servicio parcial de colectivos.

javascript:false

javascript:false

javascript:false

La medida de fuerza convocada por gremios nucleados en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) será en medio del debate por la reforma laboral en el Senado.

Este viernes 27 de febrero, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) llevará adelante un paro de 24 horas que afectará a varios servicios de transporte y estatales. La medida de fuerza, que incluye una movilización al Congreso, se realiza en rechazo a la reforma laboral que tratará el Senado, aunque no contará con la adhesión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el principal gremio de los choferes de colectivos.

La protesta convocada por el FreSU, un espacio que agrupa a diversas organizaciones del transporte, estatales y movimientos sociales, tiene como eje central la oposición al proyecto de ley. La elección de la fecha coincide deliberadamente con el debate parlamentario en la Cámara Alta, lo que busca presionar a los legisladores en una jornada clave.

Aunque la medida generó incertidumbre entre los usuarios, el servicio de colectivos no se verá totalmente paralizado. Dirigentes de la UTA confirmaron que el gremio no se plegará al paro, por lo que se espera que la mayoría de las líneas urbanas y suburbanas funcionen con sus cronogramas habituales, aunque podrían registrarse demoras por las movilizaciones.

Otros sindicatos de peso sí confirmaron su participación en la jornada de protesta. La Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y la CTA Autónoma se sumarán a la movilización, al igual que la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso. Por su parte, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) convocó a sus afiliados a marchar hacia el Congreso, pero sin realizar un cese total de actividades.

El conflicto combina el rechazo a la reforma con reclamos salariales sectoriales. Los sindicatos del FreSU sostienen que los sueldos quedaron desfasados frente a la inflación y exigen una recomposición urgente. Del otro lado, las empresas de transporte advierten sobre sus dificultades financieras y reclaman una actualización de los subsidios para poder sostener los costos operativos.

Share this Article