Hasta el 30 de abril de 2026, la Tarifa Eléctrica Social Provincial continuará vigente, al establecerse la prórroga desde el 1 de enero. La decisión alcanza tanto a los usuarios de Energía de Misiones como a quienes reciben el servicio a través de cooperativas eléctricas de la provincia. Se estima que son 120.000 las familias beneficiarias. La medida mantiene el beneficio de una tarifa bonificada para consumos mensuales de hasta 450 kilovatios hora.
Fue el gobernador Hugo Passalacqua quien resolvió la prórroga, al explicar que se orienta a garantizar el acceso al servicio eléctrico a los hogares misioneros más vulnerables en todo el territorio provincial y para “seguir cuidando el bolsillo de las familias misioneras”.
El año pasado, el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, recordó que el gobierno de Misiones puso en marcha la Tarifa Social Provincial en el 2017; fue cuando el gobierno nacional avanzó en la eliminación de la Tarifa Social Nacional.
Los requisitos
En cuanto a los requisitos para contar y mantener el beneficio de la Tarifa Social Provincial, se encuentran: ser jubilado o pensionado por un monto equivalente a dos veces el haber mínimo nacional; personas con empleo en relación de dependencia, que perciben una remuneración bruta menor o igual a dos veces el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM); ser titular de programas sociales; estar inscripto en el Régimen de Monotributo Social; estar incorporado en el Régimen Especial de Seguridad Social para empleados del servicio doméstico o estar percibiendo el seguro de desempleo.
Criterios de exclusión
Se pueden quedar fuera de cobertura, tras un cruce con padrón de fallecidos o en el Registro de Propiedad Inmueble. También cuando sea titular de más de un inmueble. Sobre el padrón de Automotores quedarán excluidos aquellos cuyos modelos tengan hasta 10 años de antigüedad y además quienes posean aeronaves o embarcaciones de lujo.
Lo que viene desde Nación
La medida provincial intenta traer un poco de alivio al impacto que tendrá la decisión del gobierno de Javier Milei de recortar los subsidios que se venían otorgando a los usuarios domiciliarios de energía eléctrica. Al reducirse los subsidios al consumo de energía eléctrica a partir de enero de 2026, generará un fuerte impacto en el bolsillo de los misioneros que tendrán que afrontar mayores costos por el consumo de luz.
La medida nacional elimina la segmentación por niveles (N1, N2, N3) y el Programa Hogar, estableciendo sólo dos categorías de usuarios: subsidiados y no subsidiados, lo que se traduce en un recorte considerable en la asistencia que recibían todos los usuarios del país, como sucederá también en Misiones.
En lo que se denomina la reconfiguración del subsidio, la principal modificación impulsada por la Nación es la simplificación del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (Rase) a sólo dos grupos.
El nuevo criterio clave para obtener la asistencia será que el ingreso total del grupo familiar sea menor a tres veces la Canasta Básica Total (CBT), un valor que las autoridades nacionales fijaron en $3.641.397.
Quienes superen ese umbral o presenten ciertos indicadores patrimoniales (como un vehículo nuevo o cruces con Migraciones y Afip) pasarán a pagar la tarifa plena. Para entender el impacto, hay que tener en cuenta la composición de usuarios residenciales en Misiones. Los N1 (Ingresos Altos) representa entre un 20% y 25% del total. N2 (Ingresos Bajos): entre un 55% y 60% del total. N3 (Ingresos Medios) representa alrededor del 15% del total.
Energía de Misiones (Emsa) cuenta con unos 250.000 usuarios totales, de los cuales 90% son residenciales. El foco de la preocupación está en los 40.000 usuarios N3 (Ingresos Medios), que serán sometidos a una letra fina de la Nación para determinar si mantienen la ayuda o pasan a pagar tarifa plena, dependiendo de si superan o no las tres canastas básicas citadas.